Flama y brisa se imbrican en tibia caricia. Nodriza del crepúsculo, la ciudad aguarda el alba y reverencia el mar que la corteja. Simbiosis de océano y resol; génesis de sus epítetos y suntuosidad; especie de sortilegio de esta ribera caribeña... Cienfuegos, la Perla del Sur.

viernes, 29 de noviembre de 2013

"Avenida Brasil" telenovela del momento en Cuba (+entrevistas, fotos y noticias)


El drama "Avenida Brasil" de la red Globo, protagonizada por Murilo Benicio, competirá por un Emmy Internacional en la categoría telenovela junto con otra producción brasileña "Lado a lado".

  No tan prestigiosos como sus homólogos estadounidenses pero útil barómetro para medir las nuevas ideas y formatos de la televisión mundialmente, los Emmys Internacionales celebran mañana en Nueva York su 41 edición con nominados latinos en todas las categorías y amplia presencia de Brasil y México.

  En la 41 edición de estos premios, que se entregan mañana en el hotel Hilton de Nueva York, no ha habido categoría en la que una producción latina deje de estar presente, con un papel destacado para los actores brasileños, pues Fernanda Montenegro, por Doce de Mãe, y Marcos Palmeira por Mandrake, han alcanzado nominación para los premios de interpretación.

  La actriz brasileña, que optó al Óscar por Central do Brasil, interpreta en este telefilme a doña Picucha, una señora de 85 años que anuncia a sus cuatro hijos su intención de casarse.

  Montenegro competirá por la estatuilla con Li Sun por The Back Palace: Legend of Zhen Huan (China); Sheridan Smith por Mrs. Biggs (Reino Unido) y Lotta Tejle por 30 Degrees in February (Suecia).

  Por su parte, Palmeira interpreta al abogado criminalista creado para la literatura por el escritor Rubem Fonseca, Paulo Mandrake, que dieron pie a esta serie producida por la HBO Latinoamérica y emitida en Brasil ya en 2005.

  El actor se enfrentará al japonés Sinichi Tsutsumi, por Yasu - A Single Father's Story; al inglés Sean Bean por Accused, y al alemán Heino Ferch, por Anatomy of Revenge.

  Brasil ha conseguido en esta edición una presencia apabullante, pues también ha colocado a dos producciones de TV Globo en las categorías de comedia y drama, la telecomedia Como Aproveitar o Fim do Mundo y la miniserie de contenido político O Brado Retumbante respectivamente.

  La cadena brasileña hace doblete, además, en la categoría de telenovelas con Avenida Brasil y Lado a Lado en un año en el que, en cambio, España ha sido ninguneada, después de dos años consecutivos nominando a El Hormiguero, al igual que Argentina, que el año pasado se llevó las dos estatuillas de interpretación para Dario Grandinetti y Cristina Benegas por Televisión x la Inclusión - Suelo Argentino.

  México, por su parte, ha colocado como finalista al mejor programa de arte "Miradas múltiples (La máquina loca)", un documental que repasa los símbolos y claves de las películas mexicanas fotografiadas por Gabriel Figueroa, mientras que "5 de mayo, un día de gloria", sobre la batalla de Puebla que tuvo lugar en 1862, pugna por el premio a la mejor producción documental.

  Finalmente, Colombia ha entrado en al categoría de programa de entretenimiento no guionizado con el concurso gastronómico Reto al chef 2 y, en su primera nominación en la historia de estos premios, Uruguay ha entrado en la categoría de telefilme y miniseries con la adaptación de la novela de Milton Fornaro Somos - Cadáver se necesita.

  La 41 edición de los Emmy Internacionales tendrá como maestro de ceremonias a John Oliver, comediante estadounidense conocido por su participación en The Daily Show de Jon Stewart, y algunos de sus premios serán entregados por Giancarlo Esposito, Jeffrey Tambor y Sarita Choudhury.

  Además, Zachary Quinto entregará el premio especial a J.J. Abrams, productor multimillonario de televisión y el cine gracias al éxito de la serie Lost.

Un debate entre el Amor y la Venganza
 
  El canal Cubavisión se viste de largo —los martes, jueves y sábados— desde que transmite el mega éxito Avenida Brasil, el mayor suceso televisivo del gigante suramericano en las últimas décadas.
  La novela nos trae una historia de venganza: Rita es una pequeña niña que descubre que su malvada madrastra, Carmina, planea asaltar a su padre. La pequeña no puede evitar que el robo sea cometido y —luego de descubrir la maldad de su esposa— el padre muere al ser atropellado accidentalmente por Tifón, un popular futbolista.

  Cuando Carmina descubre que el deportista es millonario decide conquistarlo y casarse con él, por encima de cualquier cosa. Antes de lograrlo se deshace de Rita, la abandona en un basurero a las afueras de la ciudad. La niña sobrevive gracias al amor de Madre Lucinda, y se enamora inocentemente del niño Batata. Poco tiempo después, Rita es adoptada por una pareja de argentinos y se va a vivir fuera de Brasil. Pasan los años y Carmina casada con Tifón, vive en una mansión, frecuentada por pintorescos personajes. A la casa llega una nueva cocinera llamada Nina. Poco a poco, las cosas comienzan a enrarecerse para Carmina, porque la nueva empleada es Rita, que viene a cobrar venganza.
  Entre las dos mujeres todo se complicará a un extremo de terror. En medio de esta guerra, Nina reencontrará a Batata, convertido en un apuesto futbolista, ahora hijo adoptivo de Tifón y Carmina, y uno de los mayores secretos de la villana. La historia se tejerá y destejerá hasta el enfrentamiento final.
  Después de conocer esta sinopsis tal parece que ninguno de los clichés que mueven el género ha quedado fuera de Avenida Brasil; pero cuidado, porque puede ser que con las herramientas conocidas esta telenovela nos sorprenda más de una vez. Conociendo que es su autor João Emanuel Carneiro, tenemos motivos para estar expectantes.
  Carneiro es, hoy por hoy, el autor más exitoso del staff dramático de Globo; sus novelas El color del pecado y Cobras y lagartos, lo dieron a conocer como un joven creador, fresco y habilidoso. Gracias a estos trabajos, Carneiro pudo ascender al horario estelar del canal, la novela de las nueve de la noche, y entonces escribió La favorita. Si la historia de Donatella y Flora, llena de sorpresas, con atmósfera de thriller y veracidad de comic, fue un gran éxito de público y crítica —también en Cuba gustó— con Avenida Brasil el autor logró lo que desde hacía años ninguna telenovela lograba: activar al país.
  Joao Emanuel Carneiro ha hecho lo de siempre, ha recogido un sin número de lugares comunes y ha logrado una amalgama, de apariencia novedosa, sin prejuicios ni ataduras a un sentido purista del arte. Su novela es un producto popular, colorido, hecho para gustar, con un argumento que a veces bordea lo imposible, y que posee como eje un cuestionamiento polémico: ¿hasta qué punto la venganza es pertinente? ¿Hasta qué punto es pertinente la justicia?
  Algunos sitios de internet cuentan que la novela se tornó en un asunto recurrente en las redes sociales. Su último capítulo prácticamente paralizó al país; las calles de las grandes ciudades del Brasil quedaron desiertas durante su transmisión. Incluso se anunció la posibilidad de que ocurriese un apagón en buena parte del país debido a la sobrecarga en el sistema eléctrico cuando, finalizado el capítulo, los brasileños regresaran a las actividades normales, encendieran las luces, conectaran los equipos electrodomésticos, abrieran el refrigerador. Pero el fenómeno energético no ocurrió.
  Otro hecho que habla de la repercusión de la novela fue el hecho de que la presidenta Dilma Rousseff tuvo que cambiar su agenda de compromisos para que sus actividades no coincidieran con el último capítulo.
  La revista Forbes ha declarado a Avenida Brasil como la telenovela más lucrativa de la historia. Solo en concepto de publicidad, la serie ha recaudado mil millones de dólares.
  Los especialistas en comunicación coinciden que gran parte del éxito de la serie radica en que su argumento se haya movido en los espacios de la llamada “Clase C”, es decir la clase media baja que, después de las políticas económicas de los gobiernos de Luis Inacio Lula da Silva y Dilma Rousseff, han visto aumentar sus recursos a punto de convertirse en un eje fuerte de la sociedad brasileña.
  Mezcla de dinero y cultura popular, algunos excesos de los llamados nuevos ricos saltan a la vista, junto con ritos y costumbres de las clases bajas, perfectamente reconocibles por todos, algo que aparta a la historia de los escenarios de la mayoría de las novelas, regodeadas en la cultura de las clases altas y la Jet Set brasileña.
  ¿Una historia tan localizada en el aquí y ahora del Brasil, seducirá a los cubanos de la misma manera en que lo hizo en su país? Seguro que no, pero al parecer el éxito está asegurado. Por su calado popular, por el nivel de expectativa y debate que suscitó, Avenida Brasil ha entrado en el altar de los grandes títulos de la producción global; la serie ya es citada junto a Roque Santeiro y Vale todo, dos puntos de referencias que todos conocemos bien.
  Esta novela no tiene el aura de realismo mágico de Roque..., ni se regodeará en un aparente realismo gris, cuestionador, como lo hizo Vale todo. Los años han pasado y la productora brasileña ha ajustado su imagen para una expansión global. Su último éxito es un producto colorido, ilusorio, siempre glamoroso, con bellos actores y escenarios espléndidos, ideal para entretener. Pero, aunque nos hable de una realidad dorada que no refiere a la cubana, puede que reconozcamos en ella algunos puntos de coincidencia con nuestra cotidianidad.
  El elenco de la novela está centrado por la joven Débora Falabella (Niña Moza), una actriz que, a pesar de su apariencia frágil, se ha especializado en personajes fuertes, polémicos. Falabella interpreta a Nina- Rita, personaje que lleva sobre sus hombros todo el peso del conflicto, en su afán casi irracional de vengar con sus propias manos la muerte de su padre.
  Junto a ella, Cauã Reymond (Haley de La favorita) interpreta a Jorgito- Batata; Murilo Benício (Dodi, en La Favorita) es el engañado Tifón; Vera Holtz es Madre Lucinda, una especie de hada de la basura; Isis Valverde (Ana del velo, de Niña moza) como Suelen. 
  Y —en punto y aparte— Adriana Estévez (Marina Batista, en Te odio, mi amor) que con Carmina logró desplazar a la Flora de Patricia Pillar (La favorita) del puesto de la mayor villana de la teledramaturgia brasileña. Estévez se entronizó en el imaginario televisivo de su país con un personaje intenso, desequilibrado, por momentos atemorizante en su maldad, pero muy empático.

Autor

  El responsable de tomar a la nueva clase social de Brasil y plasmarla en la pantalla fue el guionista Joao Emanuel Carneiro, una verdadera estrella en su país, quien ya contaba con el gran éxito de 2004 El color del dinero, que tuvo la mayor audiencia para una teleserie en su país desde 1994. Una particularidad de la gran industria de telenovelas en Brasil es que los productos son considerados, primero que nada, obras autorales de creadores como Carneiro.

La trama

  El argumento principal de Avenida Brasil es la búsqueda obsesiva de venganza por parte de Nina (Débora Falabella) (de niña se llamaba Rita),quien de pequeña, fue abandonada en un vertedero de basura en Río de Janeiro por su malvada madrastra Carminha (Adriana Esteves) y su amante Max (Marcello Novaes) tras la trágica muerte del padre de la pequeña, Genesio (Tony Ramos). Carminha y Max intentaban robar a Genesio, y este, al descubrir el plan de Carminha, termina siendo golpeado por ella. Genesio trata de denunciarla pero muere al ser accidentalmente golpeado por Tifón (Murilo Benicio), una estrella del fútbol, en la Avenida Brasil, al norte de Rio de Janeiro. En el vertedero, Rita conoce a Patata, un chico de la calle que vive al cuidado de Lucinda (Vera Holtz), convirtiéndose en el amor de su vida. Pero terminan separándose cuando Rita es adoptada por una familia de Argentina. Con su nueva familia la niña pasa a llamarse Nina, y pasa a vivir en Mendoza, Argentina. Mientras tanto Patata es adoptado por Carminha y Tifón, ahora casados, y este descubre su talento para el fútbol. Carminha tiene un afecto especial por el muchacho, que tiene una historia secreta (Patata -ahora llamado Jorgito- es en realidad hijo suyo y de Max, pero lo abandonaron años atrás).
  Después de 12 años, en el actual 2012, Nina crece hasta convertirse en una gran chef. Ella pierde a sus padres y decide regresar a Brasil para comenzar su plan de venganza, dejando a su novio y sus dos hermanas. Ella conoce por Internet a Ivana (Leticia Isnard), hermana de Tifón, y logra ser contratada por la familia, lo que la aproxima a su venganza contra Carminha. Carminha ahora es una esposa ejemplar, está casada con Tifón, que logró separarse de la peluquera Monalisa aunque era su verdadero amor. Carminha llegó a la alta sociedad y adquirió una imagen falsa de buena mujer, pero mantiene el mal arraigado, creando situaciones peligrosas y manteniendo su relación con Max, ahora casado con la hermana de Tifón, Ivana. Rita, ahora como Nina, viene a vivir con la familia de Tifón, pero descubre que Jorgito (Cauã Reymond), hijo de Tifón y Carminha, es su amor de la infancia, por lo que enfrentará el debate entre el amor y la venganza en contra de Carminha, su ex madrastra.

Curiosidades

  La cadena mexicana Televisa trató de comprar los derechos de la telenovela Avenida Brasil por 12 millones de dólares, pero Globo TV rechazó, debido a su asociación con la mexicana TV Azteca.
  La telenovela best-seller de Globo TV, es la telenovela brasileña más vendida en el mundo, en 106 países, superando a las telenovelas El Color del Pecado y El Clon.
  La telenovela ha costado 91 millones de dólares para ser producida.
  Globo TV recaudó 2 mil millones de dólares con Avenida Brasil, convirtiéndose en la telenovela más rentable del mundo, según la revista norteamericana Forbes.
  El Canal 13 de Chile hizo un especial sobre el fenómeno de la "Avenida Brasil", que muestra la gran diferencia entre las superproducciones brasileñas con las telenovelas dramáticas, rosas y sin calidad de Televisa.39
  Globo TV es el mayor productor de telenovelas en el mundo, la cadena de televisión brasileña también es la segunda mayor cadena de TV del mundo, sólo por detrás de la cadena norteamericana ABC.
  Todas las telenovelas de Globo TV son superproducciones, lo que despierta el interés del mercado internacional
  Avenida Brasil ya se tornó un fenómeno de rating en Uruguay, Chile, Portugal, Ecuador y otros.

Y algo más…

  Los números por los que se desliza Avenida Brasil son tan enormes que parecen inventados: audiencias de 40 millones de personas en su país de origen, mil millones de dólares recaudados en venta publicitaria, un final que convocó a 80 millones de espectadores y, para terminar, el rating más alto de la TV en Brasil en 2012.
  La teleserie ha sido vendida a 106 países y traducida a 14 idiomas, como español, inglés, ruso, griego, polaco y francés.. Y podríamos seguir enumerando hitos pero el punto está claro: el éxito de Avenida Brasil es épico.
  ¿Qué provocó este revuelo?
  La culpa es de la clase media, sedienta de venganza.
  El enganche en Brasil fue inmediato. Después del primer día de exhibición de Avenida Brasil en su país de origen, había subido el 14% del "share". Eso significa que el número de gente que veía la teleserie que daban antes en ese horario, subió en un 14%, cuando lo normal con un estreno es que o baje un par de puntos, o que suba a lo más 5. Fue un gran éxito porque fue más que una "soap opera" promedio. Muchos críticos pensaron que era más bien similar a las series de TV porque todo iba muy rápido y muy bien construido. Sus temas tampoco son tan tradicionales. Su historia de una venganza es intensa
  Las teleseries brasileñas llevaban décadas concentrándose en los ricos, en el Río de Janeiro de postal, pero Avenida Brasil se mueve hacia los suburbios al norte de la ciudad, al ficticio barrio del Divino, donde habita esta sociedad emergente, que compra en el mismo almacén, pasa el tiempo en el mismo bar, y está inmortalizada en atractivos personajes secundarios, empezando por Tifón (Murílio Benicio), un futbolista retirado que aunque ahora tiene mucho dinero construye su mansión en el lugar donde nació. También es emblemático el caso de la peluquera Monalisa (Heloísa Perissé), quien se muda a Ipanema pero no le gusta, porque la gente no es tan buena ni simpática como la del Divino.
  Y está la villana, que en Brasil se transformó en un ícono: Carminha no es solo malvada, es en realidad escaladora. Empieza estafando al padre de Nina, un hombre de clase media, y luego logra hacerse de otro hombre con más dinero, Tifón, y convertirse en una gran señora.

REPARTO:

Murilo Benicio (Tifón):

  Este año el actor brasileño celebra dos décadas trabajando en telenovelas. Se mantiene como uno de los galanes cariocas consagrados de la televisión.
  Le bastó con ver una proyección de la película Candilejas de Charles Chaplin para decidir que quería ser actor. Gracias a que contó siempre con el apoyo de su familia, Murilo Benicio, comenzó, desde muy pequeño, a estudiar actuación en el Teatro Tablado en Río de Janeiro.Casi tres décadas después, su esfuerzo y empeño le han permitido cosechar muchos frutos. Murilo ha participado en numerosas telenovelas en su país natal y también su carrera ha alcanzado proyección internacional.
  Su más reciente trabajo es Avenida Brasil, en esta producción, Murilo también ha encontrado su nuevo amor, la actriz brasileña Débora Falabella. “Sin menospreciar las demás relaciones que he tenido, Deborah es la única persona que logró llenar todos los vacíos. Los valores, la educación, la vida adquiere un sentido especial… Todo encaja. Creo que esta relación es genial. Estamos prácticamente casados”, expresó el actor recientemente. “Un día entré a mi casa y ella se estaba arreglando y la vi tan linda que me dieron ganas de llorar.   Ella es la única que satisface todos los requisitos”.
  Ellos ya habían trabajado juntos en el 2001 en la telenovela El Clon. Fue precisamente esta producción la que catapultó su carrera como actor al exterior. “No tuve un momento de tranquilidad. Llegó a ser terrorífico, una cosa para la cual no estaba preparado”, comentó el actor en una entrevista acerca del gran éxito que tuvo esta producción, la cual llegó a ser vista en 90 países.
  Durante El Clon, Murilo y la actriz Giovanna Antonelli, quien tenía el papel protagónico como Jade, comenzaron un romance fruto del cual nació su hijo Pietro.
  La fama de la pareja alcanzó tal magnitud que sufrieron un accidente automovilístico en el 2004 mientras intentaban escapar de una persecución de los fotógrafos. Pese a que Murilo y Giovanna se convirtieron en una de las parejas más consentidas de Brasil, se separaron pocos meses después del nacimiento de su hijo.
  Pietro es el segundo hijo del actor, pues también tiene a Antonio, fruto de su relación con la actriz Alessandra Negrini.
  El cine no le es ajeno a Murilo. En el 2000, el actor protagonizó la película Woman on top junto a la española Penélope Cruz. No obstante, el mundo hollywoodense no lo deslumbró. “Si pudiese escoger entre tener mucho éxito fuera de Brasil con un filme internacional, o tener buen éxito aquí adentro, en portugués, con certeza preferiría que eso sucediese aquí mismo”, dijo.

Entrevista Exclusiva: Murilo Benicio, el actor de El Clon es hoy un crack de fútbol

 Seguramente te ha pasado que cuando piensas en Brasil, además del carnaval de Río, piensas en sus novelas, y al pensar en novelas, el primer nombre que se te viene a la mente es Murilo Benicio. El actor que encantó a millones alrededor del mundo con su papel en “El Clon”. Ahora él regresa a las pantallas de Ecuador con una producción sin precedentes, “Avenida Brasil”. Benicio se entrevistó en exclusiva con Ecuavisa para adelantarnos detalles de la telenovela que paralizó Brasil.
  ¿Cómo te sentiste con este personaje?
  Me gusta mucho hacerlo porque encontré una estabilidad y tranquilidad como actor para desarrollar mi trabajo. Desde las cosas que proponemos, el vestuario, hasta como debemos interpretar, como comportarse con la familia.  Estoy teniendo una libertad muy grande de proponer ideas y agarramos un equipo en el que las ideas son muy aceptadas.
  ¿Combinas cosas de Murilo con Tifón?
  No, no. Yo le digo a las personas que nosotros somos muy privilegiados, porque quien está de lleno en esta profesión es porque le gusta mucho, y es un una broma todo el tiempo. Por más que sea duro y sacrificante no deja de ser una broma, entonces nosotros construimos el personaje que queremos hacer y sabemos que aquí mismo se acabó y que la vida real está allá afuera, que es completamente diferente.
  Pero Tifón es muy diferente a otros personajes que has interpretado…
  Si, también tengo esa felicidad de creer que no estoy repitiéndome. Yo hago novelas hace 20 años y eso para mi es una grata sorpresa, pero es también un ejercicio del actor. Pretendo estar ejerciendo eso para siempre, no repetirme.  Cuando comience a repetirme creo que será la hora de parar.
  Y a ti como Murilo, ¿te gusta el fútbol?
  Yo jugué mucho futbol hasta mi adolescencia. No soy de Río de Janeiro, yo vivía en Niteroi hasta los 20 años. Pero como en el fútbol se necesita diez personas más para jugar, entonces me fui al tenis, que se necesita de solo un compañero, me fui para deportes que no necesitan tanta gente.
  ¿Por qué la historia tiene a Tifón como personaje principal y cómo la historia gira en torno a eso?
  Creo que es un termómetro. Cuando haces una novela por más que la trama más interesante no esté cerca, existe el pilar de la novela. Y creo que el pilar de la novela no soy ni yo, no es Tifón, es su casa. Creo que ese es realmente el corazón de la novela, ese es el pilar. Es donde todo sucede... No necesariamente mi personaje, pero creo que yo formo parte del pilar de la novela.

Perfil de este multifacético actor

  Con casi una veintena de telenovelas y su rostro en más de diez películas de renombre, Murilo no se cansa de hacer lo que más le gusta: actuar. A sus 18 años ya se encontraba en California luchando contra su tartamudez y las barreras del idioma para hacer teatro. En el 2001 obtuvo la oportunidad de oro de interpretar tres papeles en una misma producción, Diogo, Lucas y Leo en “El Clon”.
  Hoy a sus 40 años, este brasileño no pierde aquella magia que por un momento, a través de su impecable actuación, te puede transportar a otro mundo. Es como el hombre de mil caras. Esta vez, Murilo adopta el personaje de Tifón, un jugador de fútbol retirado que solo quiere divertirse en la vida. Pero su futuro cambiará cuando, accidentalmente, arrolle con su auto a un hombre.
  Para honrar su memoria, Tifón decide acercarse a su esposa (Carmina) y ofrecerle su ayuda. Pronto, ella y él asumen una relación sentimental que los llevará al matrimonio. Adoptarán a un hijo de nombre Jorgito y vivirán en un gran casa. Sin embargo, él ignora que su familia está basada en una mentira, Carmina esconde una serie de oscuros secretos que a cualquiera le pondrían los pelos de punta.

Tifón, un crack del fútbol

  “Tifón es un tipo que está terminando su carrera, esto es al inicio de la novela. Es un hombre que vive de la jubilación. Fue un jugador extremadamente exitoso, ganó mucho dinero y es una persona del suburbio que tiene una costumbre muy fuerte de vivir en familia. Construye un castillo para que la familia viva junta... Es un persona ingenua con relación a lo que Carmina hace con él”, cuenta el actor.
  Para moldear a Tifón, Benicio decidió dar un toque especial, una de tantas características que añade a cada uno de sus papeles desde que comenzó a actuar: “Al principio, cuando comencé a leer la novela, no sé por qué había asociado mucho el personaje a Rocky Balboa, de Silvester Stalone, y fue de ahí que vino la idea del collar que él usa”.
  Murilo Benicio, contento con su papel, afirma que está satisfecho con tener el rol de un personaje principal, sin ser el héroe de la historia, pues para él siempre será un reto interpretar personajes con características diferentes entre sí.

Débora Falabella (Nina/Rita)

  La joven actriz Débora Lima Falabella, conocida artísticamente como Débora Falabella, nació en Belo Horizonte, ciudad capital del estado brasileño Minas Gerais Débora Falabella viene de una familia de artistas: su madre es cantante, su padre director de teatro y una de sus hermanas actuo en los escenarios de Bello Horizonte. Su interés por la profesión surgió a los doce años, y a los catorce, ya estrenaba en los escenarios protagonizando a “Caperucita Roja”.
  Después de actuar en diversas obras infantiles, Débora se mudó a Buenos Aires, donde vivió unos meses mientras participaba en la telenovela “Chiquititas”. Sola en la ciudad, adquirió experiencia profesional y aprendió a vivir sola. Muy unida a la familia, tuvo que acostumbrarse a vivir lejos de casa.
 En 2001, Débora estrenó en Red Globo protagonizando a Cuca, en la telenovela “Un Ángel Cayó de Cielo”. Su talento impresionó y fue llamada para formar parte del elenco principal de “El Clón”, y, a pesar de estar entre grandes estrellas, la joven actriz viene llamando la atención por su brillante actuación en el rol de la ingenua Mel.

Inicios y desarrollo profesional

  A los quince años estrenó su primera pieza profesional, Flicts del escritor Ziraldo. Totalmente segura de su profesión, la joven Débora estudió dramaturgia mientras continuaba actuando en dramas infantiles menores.
  Luego de cumplir la mayoría de edad decidió entrar en la Facultad de Publicidad pero al poco tiempo la abandonó por la llegada de mejores ofertas.   En un test de actores mineros, Débora Falabella consiguió su entrada a la red televisiva más famosa de Brasil, la Red Globo, en una de las temporadas de la novela juvenil Malhação (1995). Apenas con seis meses de trabajo en su primera novela, la actriz decidió abandonarla por no conseguir adaptarse al clima de la serie, que se exhibía en un gimnasio abarrotada de modelos.
  La actriz minera volvió nuevamente a su ciudad natal para seguir actuando en teatro y, eventualmente, hizo una participación pequeña en la miniserie Mulher (1998) también de la Red Globo. El año siguiente entró al canal SBT para actuar en la novela infantil Chiquititas encarnando a Estrela, durante las grabaciones pasó a vivir en Buenos Aires donde estaba todo el equipo de la novela.
  Posteriormente participó en la novela Um anjo caiu do Céu (2001). Gracias a su talento innato en su interpretación de Cuca y su actuación en un cortometraje, Françoise (2001), la actriz ganó el privilegio de participar en su primera novela de las ocho: El Clon (2001-2002). Anteriormente fue premiada como mejor actriz en los Festivales de Gramado y Brasilia y obtuvo una mención honrosa en el Festival de Río BR.
  En la novela mundialmente conocida, El Clon, Débora interpretó a una joven de clase alta afectada gravemente por el consumo de drogas que causó mucha polémica. Gracias a este papel, la joven minera llegó al estrellato: Débora ganó el premio de actriz revelación en el Domingão do Faustão. En algunos capítulos de la novela por causa de una enfermedad tuvo que ausentarse aproximadamente por un mes, justamente cuando la situación era más crítica en su personaje, para salvar la trama entró en escena su hermana Cynthia Falabella, también actriz.
  Notable destaque para Débora Falabella en su desempeño de Paco (Rita) en Dois perdidos numa noite suja (2002) película dirigida por José Joffily basada en una pieza teatral de Plínio Marcos. La trama se desarrolla a partir de dos personajes que mantienen la atención del espectador en cada minuto del desarrollo de la historia. El personaje de Débora es un sobreviviente del infierno en el prejuicioso país de los Estados Unidos, donde los inmigrantes cegados con el sueño americano creen que conseguirán un futuro mejor y terminan llevando grandes decepciones. La actriz interpretará una muchacha que se hará pasar por un joven para trabajar en el ramo más sucio: la prostitución.
  Participó en Agora é que são Elas (2003) en el horario de las seis. Como el título bien lo dice, las mujeres serán el meollo de la historia. La trama se ambienta en una cooperativa organizada por mujeres, productora de cuero y calzados, esencial para la economía y sobrevivencia del pueblo San Francisco das Formigas. Léo (Leonarda) personaje de Débora, es la hija de la protagonista Antônia (Vera Fischer), una temperamental jovencita líder de la cooperativa. Su par romántico será encarnado por Paulo Vilhena, Victório, que oculta un gran secreto.
  Formó parte del elenco de la telenovela Señora del destino como Maria Eduarda, que es una descendiente de la nobleza. Criada con los mayores lujos termina apasionándose por Viriato (Marcello Anthony), un maitre de clase humilde y trabajadora. Su progenitor, totalmente en contra de su noviazgo, desea que su única hija se case con un político, Thomas Jefferson. Por obra del destino, ocurrirá un suceso que cambiará la visión sobre la vida de los adinerados padres de la muchacha. El par romántico Duda/Viriato obtuvo una nominación en los Premios Contigo.
  Interpretó a Sarah Kubitschek en la primera fase de JK, miniserie histórica del año 2006. En el mismo año protagonizó Niña Moza, remake de Benedito Ruy Barbosa, cuyo eje gira en torno a la esclavitud y el enfrentamiento entre monarcas y republicanos, o, específicamente, los abolicionistas.
  Su último papel fue en la novela Dos Caras donde vive a Júlia de Queiroz Barreto, una cineasta que enfrenta el prejuicio de sus padres al apasionarse por un joven trabajador de clase baja y piel negra, Evilásio (Lázaro Ramos).

Entrevista Exclusiva: Débora Falabella y el personaje que hizo historia en “Avenida Brasil”

  "Avenida Brasil" pone en escena a uno de los mejores y más galardonados elencos de actores de ese país, entre ellos la joven actriz Débora Falabella. Con una carrera que comenzó a los 17 años, Ecuador la recuerda por el papel de la hija drogadicta de Diego Ferraz en “El Clon”. Desde entonces no ha parado.
  Hoy, Débora llega a Ecuavisa con el que es quizá su papel más reconocido.  Ella interpreta a Nina, una joven ciega por sus objetivos, quien será capaz de sacrificar hasta su propia vida para conseguir vengarse de su madrastra, la mujer que le quitó todo en la vida. Sus medios poco comunes la convertirán en la anti-heroína de esta historia.
  Para que te sumerjas más en este enigmático personaje, Ecuavisa te trae una entrevista en exclusiva con Débora:
  ¿Cómo es la relación de Rita con su madrastra, Carmina?
  Al inicio, cuando Rita era una niña, era una relación muy difícil, era una niña que necesitaba de una mamá y ella era una mujer totalmente sin escrúpulos, entonces era una relación muy complicada por esa maldad que Rita vive en la infancia y por todo ese trauma que ella vivió.
  Ella fue abandonada en un basural. No tuvo el afecto, no tuvo el amor de esa madrastra, no fue acogida por esa madrastra. El papá de ella murió y la niña le echa la culpa a la madrastra también y por eso resuelve volver y vengarse, porque para ella no existe otro sentido en la vida.
  ¿Cómo era la vida de Rita cuando estaba en el basural?
  Ella comienza la vida de una manera muy difícil porque la cría Nilo, un hombre que cuida a los niños explotándolos en el basural. Es así como ella conoce al gran amor de su vida, que es Batata y eso hace que la vida sea un poco más tranquila dentro de ese lugar, después acaba viendo todo de una manera más lúdica.
  Ella después sale de donde Nilo para ser acogida por la madre Lucinda y logra una gran amistad y afecto con ese niño, que es Batata, con quien se reencuentra años después cuando regresa a Brasil para vengarse.
  ¿Definirías a Rita como una mujer buena?
  Ella es una mujer buena, solo que tiene ese objetivo en la vida. Y es exactamente la gran pregunta de la novela: ¿Hasta dónde irías por justicia?  Porque ella no dice que está vengándose, ella dice que está haciendo justicia con lo que sucedió con ella.
  Nina se siente una víctima de una injusticia y termina conociendo a las personas con las que la madrastra se involucró y termina queriendo salvar a esas personas, liberar a esas personas, es una heroína de esta trama, solo que para que ella logre lo que quiere, en el camino va a herir personas, tomando actitudes dudosas, pero eso es lo más interesante de la novela. Ella es una jovencita, una heroína, pero muchas veces las personas van a tener rabia y van a estar en desacuerdo con sus actitudes porque va hasta donde más pueda para hacer justicia.
  ¿Tienes alguna semejanza con el personaje?
  Es un sentimiento que yo nunca había experimentado. Desde niña siempre he tenido una vida muy tranquila con mis padres, no guardé ningún rencor, ni tuve un gran desamparo que me trajera un odio así de grande dentro del corazón, entonces lo veo muy distante.
  Creo que en el fondo ella tiene un objetivo en el cual cree firmemente. En el fondo ella tiene un carácter fuerte, todo lo que quiere es genuino, es bueno, solo que para alcanzar eso ella toma actitudes no tan acertadas pero muy humanas.
  ¿Estás sintiendo mucho el personaje, no?
  Lo siento mucho. Creo que para poder hacer un personaje tienes que sentirlo.  Es muy difícil el personaje, justamente por eso, porque trabaja con rabia, con odio todo el tiempo, con ese deseo de venganza que es algo que yo nunca he sentido.Ustedes van a ver en la pantalla, van a tener que creer porque la historia es muy bien contada y todo el mundo que la ve cree mucho en la historia.

¿Hasta dónde llegarías por justicia?

  Rita es una niña con un gran carisma que tiene que lidiar con los atropellos de su madrastra Carmina. Al descubrir que su ella planea un golpe contra su familia, intenta desenmascararla, pero su padre muere antes de ello, víctima de la maldad de su esposa y un infortunado accidente. Tras este episodio, una indefensa Rita se convierte en el único obstáculo de Carmina para alcanzar sus perversos y ambiciosos planes.
  Como solución a sus problemas, Carmina ayudada por Max, su amante, lleva a Rita hasta un vertedero de basura donde la deja abandona. Rita vive duros momentos al cuidado de Nilo, un demente vagabundo que vive entre la basura y explota a los niños del vertedero para que trabajen para él.
  En aquel lugar cercano al infierno, Rita conocerá al amor de su vida, Batata, un niño que al igual que ella fue abandonado en el mismo lugar. Él vive bajo la tutela de Lucinda, una maternal anciana que también habita en el vertedero, donde lleva a Rita para alejarla de las maldades de Nilo. Pronto se desarrolla entre ellos el más puro e inocente amor.
  Sin embargo el destino tenía otra vida planeada para Rita, quien es adoptada por una familia argentina que se la lleva a vivir a este país. Inmediatamente Rita es bautizada como Nina y deja atrás los escombros y peligros que rodeaban su vida, a pesar de esto lo que no logra dejar ir es su resentimiento y su ganas de vengarse.
  Impulsada por ese fuerte sentimiento de justicia, regresa a Brasil bajo su nueva identidad y consigue un trabajo en la casa de Carmina. Al regresar nota que muchas cosas han cambiado y se enfrenta a la dura situación de descubrir que su amor de infancia, Batata, ahora convertido en Jorgito, es el hijo del ser que más repudia en la tierra, Carmina.

El verdadero amor que nació en “Avenida Brasil”: Murilo Benicio y Débora Falabella, “Tifón” y “Nina” en la súper producción brasileña, son pareja en la vida real.

  En medio de esta producción dramática se dio un amor real.
  Es que dos de sus protagonistas son pareja fuera de los sets de televisión. Se trata de los actores Murilo Benicio y Débora Falabella, quienes dan vida a “Tifón” y “Nina”.
  Ambos son actores ampliamente reconocidos por el público en Brasil. Él, en especial, ha tenido diversos romances con otras actrices. De hecho, tiene dos hijos de anteriores relaciones.
  Benicio y Falabella han mostrado públicamente su amor. Es más, se les ha visto muy románticamente lejos de su país, paseando, por ejemplo, en Nueva York, Estados Unidos.
  El galán, de 42 años, ha confesado que desde la primera vez que trabajó con Falabella, de 34 años, que ésta le llamó la atención. Y es que “Avenida Brasil” no es la primera teleserie en que trabajaron. Hace más de una década fueron parte de otro fenómeno, “El clon”, en donde en la ficción eran padre e hija.
  Murilo, además, ha señalado sentirse ya casado con la bella Débora.

Mel Maia (la Rita, niña) una pequeña notable en Avenida Brasil

    Melissa Maia de Sousa / Nació en Rio de Janeiro, Brasil, el 3 de mayo de 2004.es una actriz infantil brasileña. En 2012 saltó a la fama por interpretar a pequeña Rita en la telenovela Avenida Brasil. Por este papel recibió varios premios.
  Mel Maia (Rita), en una escena con Bernardo Simoes (Batata): linda y talentosa, ella se robó el show.
  ¿Quién vio a la pequeña Mel Maia corriendo y rebotando de un lado a otro en la fiesta de lanzamiento de la novela Avenida Brasil, no podría imaginar la mirada de soslayo que arroja en escena sobre Adriana Esteves, la malvada madrastra Carminha .
  La actuación de la actriz de apenas siete años fue la carta de triunfo en la primera semana de la novela de Globo, ya que se esperaba el buen trabajo de Adriana Esteves como la villana de la historia. Rita es el segundo personaje de Mel, quien anteriormente participó en O Relógio da Aventura (2010). Para el intenso trabajo en Avenida Brasil, fue seguida de cerca por la preparadora de actuación Paloma Raini.
  Especialista en esa tarea desde hace 30 años, fue Paloma quien, no por casualidad, acompañó a la pequeña Bruna Marquezine a suavizar los corazones de la audiencia en Mujeres Apasionadas (2003), la novela de Manoel Carlos. “Me ayudó mucho que Mel es una niña muy feliz y que vive su infancia. No es una actricita lista, que ya llegó preparada. Como todo niño, tiene una disponibilidad y una naturalidad muy grandes”, dice Paloma. “Otro punto importante es la madera de este personaje, que trabajamos con inteligencia y extrema sensibilidad”.
  Paloma se refiere al hecho de que el autor João Emanuel Carneiro, en lugar de optar por la emoción fácil, que sería de inmediato victimizar a la niña, decidió invertir en una pequeña heroína que no tiene nada tonto. Por lo tanto, convencernos en que con el paso de los años regrese como la vengadora Débora Falabella. “Rita es un superviviente, una chica fuerte. Y Mel tiene un poco de esas características, una fuerza que todavía no sabe cómo manejar”, señala la profesora, quien preparó en la novela, a todo el reparto de niños.

La preparación de Mel:

  La elección realizada por la dirección de la novela entre decenas de niñas, fue mucho más compleja que cualquier otra cosa y se hizo varias semanas antes de iniciar las grabaciones. El método de Paloma consiste en llevar al niño al universo del personaje a partir de sus propias experiencias –el preparador hace un puente entre lo que hace que Rita sufra en la trama y lo que preocupa a Mel en la vida real. “Hablamos acerca de los eventos del día a día, como una amiga que le volteó el rostro, un primo que le hizo una broma, esas cosas. Una vez en el lugar, se accede a esos sentimientos, a construir una verdadera emoción en las escenas de Rita”, explica Paloma.
  Entusiasmado con el trabajo y el impacto de los primeros capítulos, Mel ha dicho en los pasillos de Projac que quiere ser actriz “para toda la vida”. Paloma se asegura de que todo tiene que ser algo más que entusiasmo infantil. “Hablamos mucho sobre cómo se representa a miles de niños que sufren humillaciones, y Mel de verdad me impresionaba por entender la función del trabajo del actor”, dice, muy orgullosa de la estudiante. “Yo sé reconocer cuando solo se quiere ser famoso o la vanidad de los padres. Y puedo decir que Mel es muy talentosa”.

Cauã Reymond (Jorgito)

 (Río de Janeiro, Brasil, el 20 de mayo de 1980) es un actor y modelo brasileño. Cauã es de ascendencia portuguesa, alemana, suiza e indígena. Comenzó su carrera como modelo a los 17 años de edad, gracias a ello llegó a vivir en Milán y París. Después se mudó para Nueva York en donde por dos años hizo un curso de interpretación con Susan Batson. Además de haber sido modelo, Cauã es cinturón negro en jiu-jitsu y fue bicampeón brasileño. Además de la lucha, también practica yoga y surf.
  En 2002, el actor comenzó a salir con la actriz, Alinne Moraes. Los dos vivieron juntos hasta el final de la relación, en 2005, después de tres años de noviazgo.
  Actualmente, vive con la actriz Grazi Massafera, con quien mantiene una relación desde principios de 2007. En octubre de 2011 la pareja anunció el embarazo de su primera hija, y el 23 de mayo de 2012, tres días después del aniversario del actor, Grazi Massafera dio a luz a su primera hija, Sofía.
  En toda telenovela brasileña hay un simpático joven que roba los corazones de todas, y en Avenida Brasil esta no podría ser la excepción, aunque no se trate de ningún cuento de hadas sino todo lo contrario. Ya lo viste en Passione y ahora el actor y modelo Cauã Reymond regresa para interpretar a Jorgito / Batata, un chico que creció en un basural y cuyo destino está ligado los actos más sínicos y macabros de su madre. 
   Para que conozcas más sobre él, Ecuavisa te trae una entrevista en exclusiva con el actor. 
   ¿Cuáles son las características de Jorgito?
  Yo veo a Jorgito como un joven normal, pero frente a las circunstancias en las cuales el está metido se va perturbando, porque va conociendo cosas a lo largo de la novela (que no puedo contarles porque sino les daño la novela). 
   Él acaba teniendo una función de ser quien sufre todo esto porque no puede contarle a su padre, a quien tanto ama, que es Tifón, interpretado por Murilo Benicio y comienza a descubrir quién es la madre de verdad, quién es la abuela, quienes son los otros abuelos, quién es el padre de verdad.
   ¿Tifón y Jorgito se parecen?
  En realidad tifón es un crack. Cuando comienza la novela Murilo es un crack ya jubilado y yo soy un jugador de futbol ya no tan joven, pero que no logró sobresalir en un equipo de segunda división, mi padre fue un crack nacional y fuera del país. En cambio, yo no tengo el talento de él. Un motivo más para perturbarse. 
   ¿Y Jorgito ama el fútbol apasionadamente?
  ¿Jorgito? No se. Creo que lo hace para darle gusto al padre. No que no quiera, no es que el padre lo obligue.
   ¿No es lo que él quiere entonces?
  Creo que él no sabe lo que realmente quiere. No creo que él sepa todo lo que quiere hasta que descubra todo lo que le está sucediendo y él es un tipo rico, esos hijos de gente muy rica no saben lo que quieren, no necesitan buscar mucho.
  ¿Qué es lo que Jorgito siente por Nina, la protagonista de Avenida Brasil?
  Una de las cosas que yo investigué al inicio de la novela es que cuando las personas pasan por una situación muy difícil en la infancia, ellas establecen una relación para el resto de la vida, independientemente de lo que suceda. Creo que Jorgito y Nina tienen esa relación, muy fuerte.
   ¿Cuál es la diferencia de Cauã con este y otros personajes que ya hiciste en otras novelas?
  Hay una diferencia muy grande. Este es mi primer papel protagónico en una novela de las 8pm (Prime Time). Yo ya había hecho otra novela de Joao Manuel que fue “La Favorita”, la primera novela de él para el horario de las 8pm. Creo que es un grado más que subí, junto con todos, no me pongo en ese lugar solo. Hay muchos otros actores y actrices que han dado un show en esta novela, mucho más que yo, yo todavía estoy aprendiendo. 

En medio de una venganza

  Batata es un muchacho alegre que vive en el más grande basural de Brasil, allí día a día se sumerge en un mar de desechos y olores nauseabundos para poder tener algo de qué comer. Vive bajo la tutela de Lucinda, una amable mujer que cuida muy bien de él.
   Su vida cambia cuando conoce a Rita, una pequeña abandonada por su madrasta en aquel lugar y a quien le quitaron todo lo que tenía, su padre y su casa. Juntos vivirán una historia de amor e inocencia que supera cualquier imaginario humano. Lucinda incluso los casa.
  Pero poco tiempo después, una familia adopta a la pequeña y se la llevan a Argentina. Patata insiste en evitar este suceso, aunque en el fondo sabe que es lo mejor para ella. Antes de irse los niños se juran amor eterno. 
   Patata sin embargo, también será adoptado bajo el nombre de Jorgito por Camina y Tifón. El pequeño crece con ellos ignorando que su madre adoptiva es realmente su madre biológica y que su padre es Max, esposo de su tía. Pero este es solo el primer de los macabros secretos que esconde Carmina, una mujer sin alma y despiadada cuya única debilidad es él, Jorgito.
   Su primer amor, Rita, es también víctima de su madre. Ella regresará con el nombre de Nina con el único objetivo de vengarse de Carmina, aunque esto signifique acabar con su propia vida y sacrificar el amor de su niñez.

Adriana Esteves (Carmina)

 (Rio de Janeiro, Brasil, 15 de diciembre de 1969) es una actriz brasileña. Fue nominada para un Emmy en 2011 a la mejor actriz en una serie dramática por su papel como Dalva de Oliveira en la miniserie Dalva e Herivelto: uma Canção de Amor. Hija de la artista plástica Regina Esteves Agostinho y del médico Paul Philip Agostinho, Adriana estudió ballet y teatro cuando era niña y comenzó su carrera artística a los 16 años como modelo después de dejar de ser bailarina. Es licenciada en Publicidad por la Universidad Gama Filho e ingresó a la televisión como presentadora del programa Evidências, emitido por Rede Bandeirantes en 1988.

Carrera Profesional

1988-1994: Primeros Trabajos
  La primera aparición de Adriana en telenovelas fue como extra en Vale Tudo en 1988, en donde interpretó modelo. Un año más tarde, en 1989, participó en la "Estrela Por Um Día" de Domingão do Faustão. Esta participación en el programa de la Rede Globo abrió las puertas de la estación para Adriana que en ese mismo año, debutó como actriz en la telenovela Top Model. En 1990 en la novela Meu Bem Meu Mal sorprendió a todos y fue elogiada por la crítica y el público, y ese mismo año es nombrada como la sustitución de Regina Duarte, como la "nueva novia en Brasil". En 1992 vivió su primer papel protagónico, como la joven Marina Batista en Pedra sobre Pedra. En la trama, hizo pareja romántica con Maurício Mattar. Sus personajes se reunían, viviendo un verdadero "Romeo y Julieta", ya que sus padres, interpretadas por Renata Sorrah y Lima Duarte, vivían en pie de guerra. Al año siguiente, fue criticada por su actuación en Renacer como la fogosa Mariana. Luego llegó a subir para protagonizar Quatro por Quatro, después de haber grabado varias escenas caracterizadas como Babalú, pero abandonó la novela antes del estreno, y fue sustituida por Leticia Spiller. Adriana se retiró de la televisión durante casi dos años debido a una depresión, por problemas en su vida amorosa.

1995-2004: Cambio de estación y retorno a Rede Globo
  En 1995 fue elegida para participar en la película As Meninas, basada en la novela de Lygia Fagundes Telles, y protagonizó la miniserie Decadência. En 1996, se trasladó a SBT, en donde protagonizó Razão de Viver. En ese momento, tuvo un romance con su primer marido, Marco Ricca, con quien actuó en la novela Renacer y tuvo un hijo, Felipe, nacido en 2000. En 1997 regresó a Globo y protagonizó A Indomada, en donde interpreta a Eulalia, en la primera fase y Helena, en la segunda fase. En 1998 interpretó a la villana Sandra en la telenovela Torre de Babel, y fue considerada la mejor actriz de ese año. En el 2000, protagonizó O Cravo e a Rosa, donde vivió el papel de la feminista Catarina Batista, un personaje que se considera una de sus actuaciones más importantes en el drama de la televisión nacional. En 2002 interpretó a la villana cómica Amelinha en la novela Corazón de Estudiante, en donde conoció a su segundo y actual marido, Vladimir Brichta, con quien tendría un hijo (Vicente). Poco después protagonizó Kubanacan, donde vivió a la cantante de cabaret, Lola, de Carlos Lombardi. La primera elección del autor fue la actriz Leticia Spiller, pero la actriz participó en las grabaciones de Sabor de la Pasión y por lo tanto no pudo aceptar la invitación. Participó en la primera fase de Senhora do Destino como la villana Nazaré Tedesco. También trabajó en "La Luna Me Dice", como Heloísa. En 2006 también hace un breve pero importante papel de Stella Assumpção, la madre de la protagonista Júlia (Gloria Pires). Además de la televisión, también se desempeñó en el teatro. Ya en el cine encarna a la cómica limpiadora Olympia en "Trair e Coçar É Só Começar", basado en la obra teatral del mismo nombre.

2007 - 2011: Series y nominación a los Emmy
  En 2005 dio vida a la ama de casa Celinha en el especial de fin de año de Toma Lá, Dá Cá. Cuando el programa llegó a la Rede Globo, en 2007, Adriana, después de la licencia por maternidad de su segundo hijo, retomó el personaje Celinha, interpretándolo en 2009. Mientras grababa Toma Lá, Dá Cá, Adriana participó en la miniserie "Dalva y Herivelto - Una canción de Amor", interpretando a Dalva de Oliveira, un papel por el que fue nominada a un premio Emmy Internacional a la mejor actriz en el 2011. La miniserie se emitió en enero de 2010, cuando estaba completamente grabada. En el mismo año actuó en el episodio "A Vingativa do Méier" de la serie Los Cariocas. En 2011 fue escalada para dar vida a la paleontóloga Julia, la protagonista de Morde & Assopra, que a su vez hace su tercera pareja romántica con Marcos Pasquim.

2012-presente: Consagración Nacional
  En 2012 apareció como la villana Carminha en la telenovela Avenida Brasil, creada por João Emanuel Carneiro, cosechando elogios de la crítica y de ser elegida como la mejor actriz en 2012, ganando varios premios, incluyendo el Mejor del Año y el trofeo Imprensa. Carminha, su personaje, se consideraba uno de los más grandes villanos de las telenovelas brasileñas, así como de Flora en La Favorita (también de João Emanuel Carneiro). Aunque en 2012 fue nombrado por la revista Time una de las 100 figuras más influyentes en Brasil. La actriz declaró que no realizará ningún trabajo en 2013, que sólo quiere descansar.
 
Marcello Novaes (Max)

  Lo viste en “El Clon”, “Chocolate con Pimienta” y “Cuna de Gato”, ahora Marcello Novaes regresa a la pantalla con “Avenida Brasil”, la telenovela más vista del país.
  El brasileño habló en exclusiva con Ecuavisa.com cuando aún grababa las últimas escenas del más reciente éxito de la Globo. En esta reveladora entrevista podrás descubrir más sobre el personaje de Max, un hombre vividor con distintos traumas que lo llevarán a cometer grandes errores.
  ¿Qué es lo que vamos a encontrar en Max?
  Max es un personaje muy especial porque es un personaje de muchas riquezas. Riquezas en el sentido de que él es un villano al principio, pero es un villano muy diferente. Tiene inocencia, tiene ingenuidad, tiene un amor que desconoce y eso es fruto de una creación, de una mala creación, que cuando yo hice mis estudios para crear ese personaje, descubrí por qué existen villanos, personas con mal carácter, personas insensibles o que desconocen determinadas cualidades importantes en la vida.
  Esas personas no fueron nutridas, no tuvieron orientación familiar, no tuvieron orientación escolar, fueron criados de una forma muy seca, sin cariño, sin amor.
  ¿Cómo es la relación entre Max y Carmina?
  Max y Carmina … creería que él desconoce el amor, afectivo, de cariño. Por toda es falta de estructura, pero ellos se aman, son muy apasionados  y tienen una pasión loca, que creo que es lo más fuerte que los une, esa atracción física que ellos se tienen y Max sigue mucho a Carmina.
  Ella es la que idealiza todas las tramas y convence a Max de que lo que está haciendo es correcto y que ellos van a resolverlo, van a lograr conseguir dinero y tener una vida más estable. Porque lo que yo creo que a lo que ellos más le temen es que no resulte y que él regrese a vivir en el basurero y vuelva a tener esa vida precaria que él ya conoció, porque él fue criado así.
  ¿Qué tal tu personaje entre los brasileños?
  Cada vez que firmo un cheque en la calle me dicen “Uy ese cheque de Max”, pero las personas están tomando muy bien el personaje, porque es un villano, pero aunque parezca increíble, lo quieren mucho.
  ¿Les caes bien a las personas?
  Mucho. Hasta los niños. Me sorprendió mucho porque generalmente a los villanos no los quieren en las calles, las viejitas te golpean con el paraguas, te gritan cosas o te insultan. Con Max no, a Max lo quieren mucho, a los niños les encanta. Le tienen un poquito de  miedo, pero a los niños les gusta, porque Max también tiene una parte cómica con Ivana.
  ¿Tu personalidad interfiere en tu papel?
  Siempre fui un actor que me gustó mucho humanizar el personaje. Creo que cuando logramos humanizar el personaje, porque el personaje es una creación del autor, donde ya hay una interpretación, entonces ahí toma un distanciamiento de la verdad, es como si fuera de “mentiritas”, por así decirlo. Entonces cada vez que yo puedo agarrar mi personaje y aproximarlo a la verdad, de humanizarlo, siempre busco una línea donde explico el estudio de mi personaje.
  Ahora mismo Marcelo está defendiendo a Max. Él es un villano, pero él lo justifica diciendo “el es un villano porque no tuvo estructura familiar, no tuvo educación”. Entonces Marcelo, como soy una persona de bien, muy correcta, honesta, soy de familia honesta, correcta, con humildad y principios, Max es un personaje muy distante de mi. Entonces creo que es eso, mis colegas de trabajo que me conocen saben que Max no tiene absolutamente nada que ver con Marcelo y se sorprenden  de la forma que lo hago y de esa línea que siempre intento buscar en todos mis personajes.
  ¿Qué tanto te diviertes aquí?
  Mucho. Me divierto mucho, aprendo mucho. En todas las novelas aprendo. No tiene eso de decir que ahora yo sé todo después de esta novela, porque pasé del jovencito, a la comedia, al drama y al villano, no. Creo que siempre estamos aprendiendo.
  ¿Qué tan cansados quedan ustedes de este trabajo al final del día?
  Es pesado, pero vale la pena, porque lo que hago lo hago porque lo amo. Amo ser actor. Soy apasionado por mi carrera. No me veo haciendo otra cosa, solo sé interpretar.
  Estoy en un momento  extremadamente feliz de mi carrera, de mi vida. Este año completo 30 años de profesión, 50 de edad, y me dieron este regalo maravilloso que es Max y estoy muy realizado profesionalmente, muy feliz. No me veo haciendo otra cosa que no sea estar aquí hoy, con el placer de darles la entrevista a ustedes, para que ustedes puedan aprovechar lo mismo que las personas están aprovechando la novela acá.
  Nosotros estamos dando todo mejor que tenemos, nos estamos esforzando al máximo para que esto tengo un resultado bueno y ya lo logramos a través de mucho trabajo y esfuerzo. Es pesado y cansado, sí, pero vale la pena cuando tienes un producto y un trabajo tan chévere que nos realiza tanto. Estoy muy feliz y espero que ustedes también aprovechen bastante, vean la novela porque es muy buena, tiene  mucha emoción. Es una novela fuerte, no es una novela leve.
  Tiene comedia, tiene mucho suspenso, mucha trama y si te pierdes tres capítulos puedes perder muchas cosas.
   Esta novela tiene una cara de “serie americana” por el ritmo, por todo. Es genial.

Las dos caras de “Avenida Brasil”, una realidad a voces

 Una seductora historia, actuaciones deslumbrantes y grandiosos diálogos fueron los ingredientes principales de Avenida Brasil, la telenovela de O Globo que ha sido vendida a 106 países y doblada a 14 idiomas como español, ruso, griego y francés.
  En parte, el éxito de la producción se debe a que representó a la clase media brasileña, un estrato que fue engrosado por más de 30 millones de habitantes durante el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva. “La novela retrató esta clase social y, al final, era la historia de un ex jugador de fútbol que se enriqueció, pero optó por continuar viviendo en su  barrio de origen”, dijo el escritor Joao Emanuel Carneiro por correo electrónico.
  La novela se centra en el amor entre Nina y Jorgito. “Sin embargo hay muchas otras historias en ella, con personajes muy complejos”, aseguró Adriana Esteves, quien interpreta a la malvada Carmina, madrastra de Nina y esposa de Tifón, un personaje que quedó como la más villana de las telenovelas brasileñas, superando a Odette de Vale Todo.

En los predios de el Divino

  “Mi Divino es hijo de las charlas con mis empleadas domésticas a lo largo de mi vida”, dijo Carneiro. En ese barrio ficticio se desarrolla 90% de la trama. Allí conviven una importante cantidad de personajes secundarios que, para su creador, son tan importantes como los protagonistas.
  “Las tramas paralelas de una novela deben tener un asunto propio, no solo repercutir en la principal”, sostuvo el escritor.
  Pero al margen de sus historias personales todos los sujetos tienen en común algo: ninguno es completamente bueno o malo y todos, inclusive Carmina, son capaces de generar sentimientos de solidaridad en la audiencia.
  “Ella no es una psicópata. Y eso fue un acuerdo al que llegamos los escritores y yo. Carmen Lucía es una mujer muy compleja, con una vida difícil, como tantas otras, y es una mujer sensible, rica en sentimientos”, explicó Esteves.
  La creación de personajes llenos de dualidades fue un reto que Carneiro se impuso. Afirmó que comenzó a madurar la idea desde que escribía La favorita, su novela anterior. “Para mí cada trabajo es un juguete nuevo, esta fue la manera de imponerme retos en este proceso para buscar cosas nuevas. El de Avenida Brasil era inventar a Nina, esta heroína/villana que actúa equivocadamente por una buena causa, y a la villana propiamente dicha, Carmina, que es capaz de causar compasión, aún después de cometer atrocidades”, añadió.
  Después de la novela. Avenida Brasil marcó las carreras de los actores, los directores y su escritor. Luego de hacer una novela con personajes que se han quedado en la memoria de los televidentes, el reto de todo el equipo fue desprenderse de ellos.
  “A Carmina no sólo le di mi cuerpo, sino mi alma, mi sangre y mis lágrimas, literalmente, durante un año entero. Fue difícil y placentero al mismo tiempo. Fue casi como una adicción, me apasionó mucho sobre todo cuando empecé a conocer que ella era una persona muy rica, con sentimientos locos, extraños, pero verdaderos. Cuando terminé, sentí que me faltaba algo”, aseguró Esteves.
 Carneiro, cuya carrera se constituye de telenovelas exitosas como El color del pecado, apunta que Avenida Brasil marcó un momento muy especial en su carrera y que ahora debe plantearse un nuevo desafío que le permita sobrepasarla: “Tal vez lo mejor de esa novela sea la exitosa y la feliz combinación que conseguí hacer entre drama y humor para hacer ligera una historia tan fuerte. Cambiaría muchas cosas si pudiese porque son demasiados detalles a lo largo de 180 horas de ficción, pero todo está hecho”.
 Por su parte, Esteves, quien se tomó un receso de un año después de las grabaciones, afirma que volvería a interpretar a otra villana sin dudarlo. “Sería un desafío hacerla diferente y divorciarme de Carmina completamente”, concluyó.

Secundarios importantes

  A pesar de que Avenida Brasil gira en torno a Nina, su amor por Jorgito y su plan de venganza en contra de Carmina, el protagonismo de la novela es cedido, por momentos, a los personajes secundarios. La familia real de El Divino, los Araujo, son tan importantes en la historia como los personajes principales.
 En esa zona popular también hay otros actores que han recibido el favor de la crítica, como el de Heloísa Perissé, que interpreta a Monalisa, la ex novia de Tifón que se convirtió en una exitosa empresaria a fuerza de planchar los cabellos de las mujeres del barrio.
 Mamá Lucinda es, también, uno de los ejes de la trama. La tierna y amorosa madre adoptiva de Jorgito y Nina esconde secretos que desenmarañan el complicado pasado de los personajes.
 También está la fácil del barrio: Suelen. Una mujer hermosa, con un pasado desconocido, que siempre está dispuesta a tener sexo con cualquiera. Y además tiene su contraparte en Carlitos, un bígamo de clase alta que hace todo por mantener felices y ocultas a sus tres mujeres.

Conoce por qué el basurero de “Avenida Brasil” fue un personaje vivo y una obra de arte

  ¿Sabía usted que el basurero de Avenida Brasil se encuentra dentro de un limpio y amplio estudio en el projac de la Globo?
  En la trama de la telenovela, Rita es enviada por su malvada madrastra, Carmina, a vivir en el basurero luego que su padre muere. Aunque en un principio cae en las garras del viejo explotador de Nilo, será mamá Luncida la que le de abrigo y un hogar que ella jamás olvidará.
  Inspirado en el terreno sanitario de Jardim Gramacho, en Rio de Janeiro, el escenario tuvo el material limpio antes de ser usado y ocupa un área de 13 mil metros cuadrados al aire libre.
  La base del escenario es hecha de todo tipo de escombros de obras. Por encima se pusieron varios tipos de materiales viejos, como paños y bolsas.  Para dar más veracidad a lo que se ve en la pantalla, entran en escena muchos detalles como juguetes antiguos envejecidos. Como el gigantesco lugar no tiene techo, hay que tener extremo cuidado para evitar que la lluvia dañe esta obra de arte.
  El escenógrafo de la telenovela, Alexandre Gómez, explica que dentro del basural no hay nada orgánico, para no contaminar el ambiente ni atraer animales o bichos.
  Por tratarse de un escenario vivo, con mucho movimiento y un número de actores que varía dependiendo de las escenas, la atención de los profesionales necesita ser duplicada. Durante las grabaciones, que acostumbran a ser dos veces por semana, hay siempre alguien de producción fijándose que todo esté en su lugar, intacto y organizado.
  Los objetos que componen el área no fueron simplemente agarrados y lanzados ahí aleatoriamente. Por ejemplo, en uno de los sectores hay un cisne, desecho de un objeto antiguo, también se ve un carro supuestamente abandonado. Los objetos cortantes y los tornillos pasaron por una buena limpieza. Por más que parezcan cosas viejas, todas las prendas son puro arte, confeccionadas manualmente por artistas que trabajan con basura reciclada.
  La casa de Lucinda, por ejemplo, es hecha de latas y botellas de plástico. La cortina es hecha de periódicos viejos.
  Una vez más, Avenida Brasil sorprende y demuestra por qué esta historia llegó a paralizar a todo un país.

El porqué del histórico éxito de “Avenida Brasil”

  Una heroína que busca venganza, nueva ídola de la clase media, y la mujer que le quitó todo, frente a frente, de lunes a viernes. Y mientras las dos siguen maquinando el dolor de la otra, distintos expertos explican por qué Avenida Brasil marca un hito.
  Desde El conde de Montecristo a Kill Bill, pasando por El padrino, la venganza es un motor de trama infinitamente adictivo (o, como dicen, un plato que se come mejor frío). Y Avenida Brasil es una historia de venganza. Nina (Débora Falabella) queda huérfana y su malvada madrastra Carminha (Adriana Esteves) la deja en un basural. Años después Nina vuelve para vengarse de quien le quitó todo lo que tenía.
  Los números por los que se desliza Avenida Brasil son tan enormes que parecen inventados: audiencias de 40 millones de personas en su país de origen, mil millones de dólares recaudados en venta publicitaria, un final que convocó a 80 millones de espectadores y, para terminar, el rating más alto de la TV en Brasil en 2012.
 Hasta Dilma Rousseff tuvo que cambiar su agenda, el 19 de octubre de 2012, ya que el país estaba paralizado por ver cómo terminaba la historia de Nina y Carminha. Preparado para una sobredemanda de electricidad, el Operador Nacional del Sistema Eléctrico de Brasil activó un plan de contingencia para que no colapsaran las redes durante el gran final. La teleserie ha sido vendida a 106 países y traducida a 14 idiomas. Y podríamos seguir enumerando hitos pero el punto está claro: el éxito de Avenida Brasil es épico.
  Teleseries brasileñas han existido hace años, y hay muchas famosas y muy buenas desde Pantanal a El clon. ¿Qué hizo que Avenida Brasil causara este revuelo?
  El enganche en Brasil fue inmediato. Después del primer día de exhibición de Avenida Brasil en su país de origen, había subido el 14% del "share". Eso significa que el número de gente que veía la teleserie que daban antes en ese horario, subió en un 14%, cuando lo normal con un estreno es que o baje un par de puntos, o que suba a lo más 5. "Fue un gran éxito porque fue más que una `soap opera` promedio.
  Muchos críticos pensaron que era más bien similar a las series de TV porque todo iba muy rápido y muy bien construido. Sus temas tampoco son tan tradicionales. Su historia de una venganza es intensa", explica la editora del suplemento de televisión de Globo, Valquiria Daher.
  El éxito de Avenida Brasil en su país se explica, además, por otro fenómeno, que transforma a la teleserie en un hito no sólo numérico, sino también social: el auge de la clase media. Desde que Lula Da Silva llegó al gobierno hasta hoy, unos 35 millones de personas en Brasil se han sumado a la clase media, o "Clase C". "Es una teleserie que no ocurre en Copacabana ni en sitios de clase alta. Ocurre en los suburbios y tiene locaciones más reales. Se conecta más con la vida real brasileña", opina Valquiria Daher, de Globo.
 Las teleseries brasileñas llevaban décadas concentrándose en los ricos, en el Río de Janeiro de postal, pero Avenida Brasil se mueve hacia los suburbios al norte de la ciudad, al ficticio barrio del Divino, donde habita esta sociedad emergente, que compra en el mismo almacén, pasa el tiempo en el mismo bar, y está inmortalizada en atractivos personajes secundarios, empezando por Tifón (Murílio Benicio), un futbolista retirado que aunque ahora tiene mucho dinero construye su mansión en el lugar donde nació. También es emblemático el caso de la peluquera Monalisa (Heloísa Perissé), quien se muda a Ipanema pero no le gusta, porque la gente no es tan buena ni simpática como la del Divino.
  Y está la villana, que en Brasil se transformó en un ícono: Carminha no es solo malvada, es en realidad escaladora. Empieza estafando al padre de Nina, un hombre de clase media, y luego logra hacerse de otro hombre con más dinero, Tifón, y convertirse en una gran señora.

La mayor fábrica de teleseries de América Latina

  Ha podido señalarse que la estética de Avenida Brasil es claramente superior a la media de las teleseries de Sudamérica. Tiene un look más refinado, semejante al de las series o las películas de la industria internacional del entretenimiento.
  Ese aire de profesionalismo superior es característico de las producciones del gigante de la industria de las telenovelas brasileñas, la cadena Globo. Avenida Brasil se grabó en Projac, o "Projeto Jacarepaguá", el principal centro de producción de televisión de Globo, una verdadera miniciudad, la más grande que se ha construido para estos fines en Latinoamérica.
  Projac se inauguró en 1995, tiene una superficie de un millón 500 mil metros cuadrados, y allí se encuentran los estudios de recreación de viviendas, ciudades enteras de ficción, los espacios de edición, postproducción y efectos especiales, el apoyo técnico, la administración y otros servicios.
  Projac dispone de doce estudios de grabación, tres snack bars, un restaurante y un banco, y actualmente se están construyendo más estudios, un teatro, centros de apoyo a las ciudades de ficción y un nuevo edificio administrativo.
  En Projac hay ciudades enteras que reflejan el actual Río de Janeiro, o la ciudad del siglo XVIII, o un pueblo de los años 40. Pueden inundar una ciudad entera en minutos, y ahí se construyó el basural donde la Nina de Avenida Brasil es abandonada y al que vuelve años después.
  El canal graba ahí cuatro telenovelas en simultáneo, mientras tiene otras seis en preproducción, para generar más de 800 horas de ficción al año, lo que lo convierte en el mayor proveedor de ficción televisiva de América Latina. Se graban una quince escenas por día con la mejor tecnología HD. Los recursos se pueden invertir en esto: el canal Globo se queda con el 63% de la pauta publicitaria de Brasil.
 

4 comentarios :

  1. la mejor telenovela que han dado en cuba.

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  2. Jorjito esta riquísimo.

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  3. Las apuestas de HBO por series Latinas les está resultando muy bien, en lo personal me gustó más Psi un giro diferente pero de la misma calidad que resulta bastante interesante.

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