Flama y brisa se imbrican en tibia caricia. Nodriza del crepúsculo, la ciudad aguarda el alba y reverencia el mar que la corteja. Simbiosis de océano y resol; génesis de sus epítetos y suntuosidad; especie de sortilegio de esta ribera caribeña... Cienfuegos, la Perla del Sur.

miércoles, 19 de abril de 2017

Con solo decir su nombre evocamos la historia



BATALLÓN FEMENINO DE LAS MILICIAS DE CIENFUEGOS

Mercedes Caro Nodarse
@Eidita
 

  En medio de la tarde, la memorización de las protagonistas se une a pequeños relámpagos, que esbozan representaciones vitales de aquellos días grises, donde el cielo de un azul abierto exhalaba humo y ruidos horrorosos. Ellas estaban ahí, en la retaguardia, cubriendo el espacio dejado por los hombres que cargaban los fusiles, y las granadas; y las sonrisas, y los besos olvidados en la madrugada. Ellas estaban ahí para proteger el futuro. Ellas eran las integrantes del Batallón Femenino de las Milicias Nacionales Revolucionarias.
  Son las marianas de entonces y de ahora, porque siguen ahí, enhiestas, con las mismas banderas de ayer, sin importarles el temblor de las manos, los cabellos blancos, los rostros cortados por las arrugas. A pesar del tono triste y trágico de las fábulas, gozan de una sensibilidad enorme que desprende amor y sacrificio por los poros de la piel; una verdad hecha historia que vuelve a repetirse una y otra vez, donde las palabras se confunden con las lágrimas.

lunes, 10 de abril de 2017

Bicentenario de Cienfuegos: El patio de la Alhambra



  La ruina es un legado doloroso. Un patio, por ejemplo, descuartizado por los años, solo se alimenta de sí mismo, y lo que ven nuestros hijos en sus paseos no es más que polvo y hierbas, o viceversa. Se llamaba la Alhambra y fue un comercio de prestigio a unos pasos del punto de expansión de la Colonia Fernandina de Jagua. El tiempo, y la indolencia, apenas nos lo presentaron como un espacio vacío, muerto.

  Rescatar el Patio de la Alhambra ha significado para la Oficina del Conservador de la Ciudad de Cienfuegos (OCCC) un desafío. Primero fue despoblar a todo personal ajeno, dígase vegetal y humano. Luego sobrevino la limpia, después la concreción de un proyecto, la batalla por financiar cuanto se sueña y por último la responsabilidad de entregar para el 2019 un sitio donde el patrimonio, las artes y la literatura en Cienfuegos, por fin, puedan acomodarse.

Bicentenario de Cienfuegos: calle La Mar



  La calle de La Mar surgió para convertirse en corredor de los grandes almacenes que vinculaban toda la actividad portuaria y azucarera con los diferentes negocios de la ciudad de Cienfuegos. A ambos lados se ubicaron muchas de estas naves, algunas, construidas sobre pilotes de madera en el agua; por ello fue una vía comercial con un carácter utilitario y no paisajístico. 
  Existen evidencias de que estas instalaciones de aseguramiento a la ciudad portuaria bloqueaban la visualidad desde la calle hacia la bahía. Sus edificios de contorno no fueron diseñados con un carácter tipológico riguroso, como pudiese haber ocurrido en el resto de la ciudad. Su único objetivo era recepcionar y luego distribuir los productos hacia el interior de la provincia y de la región.
  Tal vez los años y las inclemencias del tiempo, ocasionaron en esta zona del litoral, la pérdida de muchos de los muelles y almacenes, pertenecientes a familias adineradas del territorio (Terry, Torriente o Valdespino), pero sus huellas llegaron hasta nuestros días para dar fe de aquella época de esplendor comercial.

Bicentenario de Cienfuegos: Colegio del Apostolado



  El inmueble que hoy ocupa la secundaria básica Rafael Espinosa fue, en el siglo XX, el Colegio del Apostolado. Esa congregación se fundó en La Habana en 1891 por don Valentín Tomás Salinero García s j. Según los datos consultados en el departamento de Historia Aplicada y el Centro de Documentación e Información de la Oficina del Conservador (OCCC), encontramos fechas diferentes que se refieren al momento de la fundación, en Cienfuegos, de esta escuela, por las Religiosas del Apostolado del Sagrado Corazón de Jesús.

lunes, 27 de marzo de 2017

El hombre que descolgó a la luna


Mercedes Caro Nodarse
@eidita 


Era su novia blanca. Sin pensarlo mucho la descolgó como una oruga de una hoja y la colgó sobre su pecho para no dejarnos solos y hacernos llorar, llorar, llorar…Así nació Luna cienfueguera, una canción considerada como un símbolo identitario de la cienfuegueridad y del patrimonio musical de esta urbe marinera, ubicada en el centro sur de Cuba.
  Compuesta por José Ramón Muñiz Carballo (1910-2001) en los años 40 del pasado siglo XX, se cantó por primera vez el domingo 7 de diciembre de 1947, durante una velada patriótica, dedicada por el Ateneo de Cienfuegos a honrar la memoria de los caídos en las guerras por la independencia, según narra en su autobiografía el autor.
  En aquella ocasión la obra sería interpretada por Idalmis García, artista exclusiva de CMQ Radio, acompañada al piano por una sobrina del célebre músico cubano Antonio María Romeu, conocido como El mago de las teclas.


La dama del Castillo de Jagua



Convocados por el embrujo de la Dama Azul y piratas de ojos tapados, los habitantes del barrio cienfueguero Castillo de Jagua celebran cada 12 de marzo el cumpleaños de la Fortaleza Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua, cuya construcción culminara en el año 1745

Por Mercedes Caro Nodarse 

Fuente de riquezas como sugiere su nombre en lengua aborigen, la bahía de Jagua, al centro sur de Cuba, es responsable incondicional del influjo que ejerce la ciudad de Cienfuegos sobre quienes desde adentro la saborean y desde lejos la añoran.
Antes y después de la visita de Cristóbal Colón a la rada en 1494, sucesivos navegantes frecuentaron sus predios y comprendieron a primera vista hallarse ante un lugar de privilegios geográficos, bellezas desconocidas y cualidades que le ganaron entre los entendidos el sobrenombre de Gran Puerto de las Américas.
Recodos y rincones provistos de una exuberante vegetación costera resultaron albergue seguro para corsarios, piratas y filibusteros, quienes acudían a su abrigo en busca del refugio natural que les proporcionaba su contorno en forma de bolsa, con el propósito de comerciar con los moradores de la comarca o cometer fechorías de la peor especie.

jueves, 16 de febrero de 2017

El descenso de la luz por sus cristales


Por Mercedes Caro Nodarse

Tutelado por el Obispado de #Cienfuegos, en colaboración con la Oficina del Conservador de la Ciudad (OCCC), desde hace algún tiempo se trabaja en el proyecto de rehabilitación de los vitrales de la #Catedral, al parecer únicos en el país. Las vidrieras policromadas que iluminan el templo fueron diseñados por Jean Jules Gaspard Gsell

  En el inicio el cartonero detiene al arte en el dibujo. Luego aparecen decenas de trozos de vidrios, como rompecabezas de una vidriera policromada, pequeños pedazos que se entintan con técnicas trabajosas, tanto con calor como con frío. Cada uno toma su lugar como en una danza cadenciosa y son unidos con tiras de plomo que delimitan la figura. El vitral se dispone hacia la altura permitiendo que la luz ofrezca vida propia a la magnificencia de la obra.
  La Catedral de la Purísima Concepción cuenta con un capítulo de vitrales envidiable si hablamos de una ciudad cubana cualquiera. Cuba, y específicamente Cienfuegos, contaron con los vitrales de Jean Jules Gaspard Gsell, cuyo taller trabajó para 52 departamentos franceses y doce países. Las vidrieras de la Catedral representan a los 12 apóstoles cristianos, más el Sagrado Corazón de Jesús y dos óculos (pequeña ventana circular) inspirados en otros símbolos de la iglesia católica.
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