Hace unos cuantos años, cuando iba de paseo por el Vedado con mi amiga Claribel Terré, nos encontramos, por esas cosas divinas de la vida, con el poeta Fayad Jamís y nos invitó a un té en su apartamento. Allí se nos unió ese grande de la canción cubana César Portillo de la Luz.
El encuentro con ambos quedó guardado para siempre en el recuerdo de la entonces muy joven correctora de prensa del peridódico Cinco de Septiembre, de Cienfuegos. Hoy, al paso del tiempo, lo recuerdo con orgullo; y aprovecho la oportunidad de que el Cubadisco 2012 rinde homeaje a todos los grandes de la guitarra en Cuba, para tomar prestado el texto que Cubadebate publica a propósito de la ocasión.
El encuentro con ambos quedó guardado para siempre en el recuerdo de la entonces muy joven correctora de prensa del peridódico Cinco de Septiembre, de Cienfuegos. Hoy, al paso del tiempo, lo recuerdo con orgullo; y aprovecho la oportunidad de que el Cubadisco 2012 rinde homeaje a todos los grandes de la guitarra en Cuba, para tomar prestado el texto que Cubadebate publica a propósito de la ocasión.
