Por Mercedes CARO NODARSE
Quienes así actúan deberían formar parte de
una zoociedad (del griego zοο, animal), pues parecen más bestias que hombres, y
con bien escasa inteligencia. Más bien irresponsables y adolescentes en la
búsqueda constante de beneficios inmediatos, sin atenerse a las consecuencias.
Pero en la vida de todo joven llega el momento de la madurez; entonces, deja de
crecer físicamente y comienza a hacerlo mentalmente. ¡Ah, pero mientras lo hacen,
condecoramos su forma de vida con el deshonroso título de zoociedad
adolescente.
