| José Rivero selecciona las fotos de los clientes. |
En los últimos tiempos, cuando las cámaras fotográficas se encuentran en todos lados y en “casi” todas las manos, desde teléfonos celulares, reproductores de música e incluso relojes (sin contar la diversidad de dispositivos propiamente dichos), una gran cantidad de personas se ven cada vez más atraídas a “aprender” el arte de las imágenes y la luz. Toman sus artefactos, unos más modernos que otros, y salen a atrapar el tiempo e inmortalizar momentos únicos e irrepetibles de sus vidas.
Y luego, ¿qué hacer con lo captado por el
lente? A la fotografía La Madrileña, llegan a diario decenas de personas con el
propósito de llevarse, de manera impresa, la imagen que lograron aprisionar
tras el flash, o conseguida por alguien para ellos.