Por Mercedes CARO
NODARSE
@eidita
Cuando paseo por la ciudad y la encuentro, el corazón se me estruja. No puedo imaginarme su dolor, ¡es tan grande…! Entonces pienso ¿cuántos años tenía Eusebito cuando le truncaron la vida? ¡Uno menos que mi hijo! NO, definitivamente no puedo imaginarme su dolor.