A propósito del Día de los Padres
“…padre partió un día llevando
consigo todos los domingos…”
Todo fue muy raro… se fue en una noche sin luna; era martes y la casa quedó sin luz y sin palabras. No sabe que llevó con él todos los recuerdos, los paseos de domingo, los regaños, que más nunca una vuelve a tener a pesar de los años, la respuesta a las tareas, los arreglos que faltaban en el cuarto; y los consejos para discutirlos. Que se llevó las risas y el sabor de la cocina. Que se marchó y no volvió para ayudarme a secar las lágrimas.
Todo fue muy raro… se fue en una noche sin luna, dejando de ser entre tanto que era. Y olvidó algunas promesas, como la de acompañarme siempre y no permitir que la tristeza me ahogara. No estuvo para explicarme las elementales dudas de la vida, ni para conocer a fondo a mis mejores amigos. No estuvo en las visitas al dentista para aguantarme la mano como antes lo hacía. No estuvo para verme licenciada, ni para jugar a las barajas, ni escuchar la nueva canción aprendida, el nuevo poema escrito.