Hay días como hoy en que llueve y sin querer me invade la nostalgia, me siento perdida en la inercia, abatida por inquietudes, soledades (acompañadas), porque a veces es así, y entonces escribes cosas, cosas sin sentido y algo locas, locas como yo aunque a veces pienso que es por estar tan cuerda.
Y es que hay días como hoy en que llueve y se me llovizna hasta el alma de tanto pensar en ti, en nosotros, en lo que hicimos ayer o no hicimos por temor al qué dirán.
Días como hoy en que quisiera extraviarme entre tus neuronas y que no me encuentren nunca, y devorarte uno a uno tus pensamientos, tu masa encefálica para que nadie más te habite, para que nadie más conozca lo que ya sé.
Nunca de nuevo la esperanza
En un ir y venir
De nombres y figuras.
Alguien soñó muy mal.
Alguien consumió por error
las distancias olvidadas.
Alguien vive sollozando
la extensión del alba.
Alguien apuñala la almohada
en busca de su imposible
lugar de reposo.






