Por Mercedes Caro Nodarse
Tutelado por el Obispado de #Cienfuegos, en colaboración con la Oficina del Conservador de
la Ciudad
(OCCC), desde hace algún tiempo se trabaja en el proyecto de rehabilitación de
los vitrales de la #Catedral, al parecer únicos en el país. Las vidrieras
policromadas que iluminan el templo fueron diseñados por Jean
Jules Gaspard Gsell
En el inicio el cartonero detiene al arte en
el dibujo. Luego aparecen decenas de trozos de vidrios, como rompecabezas de
una vidriera policromada, pequeños pedazos que se entintan con técnicas
trabajosas, tanto con calor como con frío. Cada uno toma su lugar como en una
danza cadenciosa y son unidos con tiras de plomo que delimitan la figura. El
vitral se dispone hacia la altura permitiendo que la luz ofrezca vida propia a
la magnificencia de la obra.
La Catedral
de la Purísima Concepción cuenta con un capítulo de vitrales envidiable si
hablamos de una ciudad cubana cualquiera. Cuba, y específicamente Cienfuegos,
contaron con los vitrales de Jean Jules Gaspard Gsell, cuyo taller trabajó
para 52 departamentos franceses y doce países.
Las vidrieras de la
Catedral representan a los 12 apóstoles cristianos, más el
Sagrado Corazón de Jesús y dos óculos (pequeña ventana circular) inspirados en
otros símbolos de la iglesia católica.
“Los vitrales de esta Catedral se realizaron
en la cuna del desarrollo de ese oficio, en Francia, y por uno de los maestros
vidrieros reconocido por los críticos e historiadores entre los más importantes
de su tiempo, representante del neogótico y neoclásico”.
Así lo refirió Enrique Barrio, uno de los
restauradores a cargo del rescate de los quince vitrales de la Catedral de Nuestra
Señora de la
Purísima Concepción (1819-1869), quien siguió la pista del
maestro suizo-francés Jean Jules Gaspard Gsell (1814-1904) aportando datos al casi inexistente registro sobre
el autor de los coloridos paneles del templo sureño.
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Enrique Barrio ha investigado acerca del fabricante original. |
Y aunque fue prolífera su obra durante el
siglo XIX, nuestros vitrales emplazados en 1871 —dos años después de la
terminación del templo— parecen ser únicos en el país. Su alta calidad
artística, con técnicas que han permanecido invariables desde el renacimiento,
la inexistencia de firmas —algo propio del taller de Gsell— y el acabado de sus
figuras humanas, cual si fuesen pintadas al óleo, autentifican, según Barrio,
la rúbrica del maestro.
DERROTEROS DE LA RESTAURACIÓN
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Vista interior de la Catedral de Cienfuegos |
El proyecto de la rehabilitación de las
vidrieras de la Catedral
de Cienfuegos tutelado por el Obispado de Cienfuegos, en colaboración con la Oficina del Conservador
(OCCC), data de 2004. “Un misionero de la diócesis, al conocer el plan director
de la Catedral,
lleva a Vidrieras Barrios, en Burgos, España, el capítulo de vidrieras, y nos
pide hacer un anteproyecto”, recuenta el artista.
Integrante más joven de la
empresa familiar fundada en 1975 y que regenta actualmente junto a otros
hermanos, Vicente y Salvador, revela que no fue hasta 2012 cuando ya terminada
la techumbre y la cubierta de la nave principal, vuelve a ser contactado. Monseñor Domingo
Oropesa Lorente, Obispo de Cienfuegos, les invita a venir a Cuba con una
valoración más actualizada y un proyecto.
Ejecutaron la fase inicial en 2013: “El
desmontaje de todos los vitrales, almacenamiento y protección de esos espacios
vacíos con un marco de aluminio y un cristal de seguridad fuerte. También se
restauran los vidrios del coro.
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Obispo de Cienfuegos, Monseñor Domindo Oropesa Lorente. |
“Faltan otros cinco vitrales, pero estarán
antes del Bicentenario. La restauración se encuentra bastante avanzada.
Trabajamos al unísono en todas las piezas. Lo que nos queda por hacer son los
paneles que las conforman, y restituir la parte de una figura que nos
entregaron fragmentada en pequeños pedazos en una caja de cartón. Pero todos
esos segmentos van a volver a su sitio original.
“Hay partes que precisan hacerse en mi taller
de Burgos, porque allá dispongo de mesas iluminadas especiales, un horno muy
grande, una gama de vidrios soplados de 120 colores, mis instrumentos, todo.
”Aquí tenemos un taller de campaña que el
Obispado ha dotado de instrumentos y materiales, ideal para reparar daños
pequeños, pero las labores más complejas transcurren en España, y algunas de
menos intervención, se hicieron con la Escuela
de Oficios para la Restauración Joseph Tantete Dubruiller, con la cual
rescatamos cuatro vidrieras, incluida la del coro, insiste Emilio Barrio.
Pero en cada visita, Vidrieras Barrios va
dejando su huella. “Los alumnos han observado las operaciones de montaje y
desmontaje, subieron a los andamios, han visto pintar las piezas, preparan el
plomo; labores de aprendices, como ha sido toda la vida, pero no han trabajado
directamente sobre las piezas históricas, porque es una operación riesgosa. En
un mes que es lo máximo que estamos aquí, un chico no está capacitado para
intervenir vidrieras de ese valor. Pero aprenden mucho y han sido capaces de
elaborar sus propias piezas para que puedan hacer un día sus obras, montar su
propio taller”.
Según el menor de los hermanos Barrio, “en
una subasta, un vitral Gsell pudiera costar unos 80 mil euros, sin embargo su
verdadero valor es el inmaterial: su historicidad, y esa luz que atraviesa el
espacio y tiñe de color la bóveda, la ilumina; su contribución a la atmósfera
íntima para los feligreses, y a la luz propia de Cienfuegos”.
Irán Millán Cuétara, Conservador de la Ciudad de Cienfuegos. |
Asevera Irán
Millán Cuétara, Conservador de la Ciudad, que “cuando su oficina propuso a
la comunidad cristiana recuperar la
Catedral, modificada con el uso y los años, llevarla a su
estado original de 1869, Monseñor hizo suya la idea, cual una misión. Y ha sido
el dinamizador de una obra compleja y costosa en tiempos de limitaciones
materiales también para la
Iglesia, porque comprendió que los vitrales eran la joya de
esta corona —la Catedral—,
que se quería regalar a la ciudad en su Bicentenario, en 2019. “Los vitrales
que han colocado, afirmó, le confieren al templo ese sello espiritual que
necesita; la luz transformada en colores le añade armónicamente los tintes de
la vida”, argumentó.
La
OCCC agradeció “la sabiduría en la selección de restauradores
de profesionalidad probada en el respeto a la obra de Jean Jules Gaspard Gsell
y la belleza devuelta a sus vidrieras”; también reconoció su generosidad por
“una clase magistral, didáctica y capacitación invaluable” que continuaron
durante un taller práctico en la propia Catedral de
Nuestra Señora de la Purísima Concepción.
Conocimiento que legan a la ciudad, próxima a
sus 200 años, junto a los cinco restantes vitrales, cuyo definitivo
emplazamiento, Vidrieras Barrios anunció para su próxima visita,
presumiblemente, “a finales de este año o inicios del próximo”.
LAS VIDRIERAS: UNA ESPECIALIDAD PICTÓRICA
De acuerdo con el dossier de Barrio, las
vidrieras históricas son obras maestras del arte. Una especialidad pictórica
sujeta a las necesidades de la arquitectura de cada época, reflejo de la
historia y de la cultura de la sociedad que las construyó.
Como señalan en la Empresa Vidrieras
Barrios, “debemos entender las vidrieras como un patrimonio frágil que necesita
medidas de conservación específicas para que no desaparezca. Es necesaria la
conciencia sobre los valores y la utilidad del rico patrimonio. Tener en cuenta
las cualidades artísticas, técnicas y documentales”.
Estudian el comportamiento físico y químico
de los elementos materiales y las causas de la degradación, tratamientos y
medidas de control que permiten mejorar las condiciones micro climáticas;
programas de evaluación y gestión de proyectos de intervención, planes
directores de vidrieras, el análisis inventariado y la catalogación.
Vidrieras Barrios contribuye a la
divulgación de hallazgos de importancia científica e impulsa y colabora en
programas orientados al conocimiento y la difusión del patrimonio. Participa en
congresos, cursos y el comisariado de exposiciones temporales de vidrieras
históricas.
LOS VITRALES DE LA CATEDRAL Y SU HISTORIA
El 8 de diciembre de 1871 con motivo de la
celebración de la
Purísima Concepción, fueron colocados los trece vitrales en la Iglesia. Doce con la
figura de los Apóstoles, colocados seis a cada lado sobre la nave central a una
altura de 7 metros
y uno en la pared posterior del coro con la figura de Jesús Salvador del Mundo.
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Desde el exterior se aprecia la ubicación de las vidrieras. |
Estos vitrales fueron donados por el señor
Pedro Eduardo Dorticós, uno de los benefactores de la ciudad y realizados en
París en los talleres de la 43 Rue, St. Sebastián (Gsell-Laurent) en momentos
en que ocurría la Comuna
en mayo de 1871. Investigadores locales coinciden con la idea de que estos
tuvieron que ser escondidos para que no formaran parte del saqueo que ocurrió
en esta fecha, registrado como un importante hecho histórico en la vida de
Francia.
En los talleres Gsell-Laurent se desarrolla
una actividad que enlaza con la tradición técnica de los vidrieros europeos del
S.XVI. Los vitrales de la
Catedral, dada la riqueza cromática de sus vidrios, la
maestría en el arte de la distribución del color, las proporciones entre los
elementos de enmarcamiento y las figuras, se puede considerar como uno de los
conjuntos de vitrales historicistas que mejor recogen el sentido simbólico de
la vidriera religiosa de la época. Es un valiosísimo ejemplo de vidrieras
artísticas y reflejo de la gran calidad conseguida por el prestigioso taller
Gsell-Laurent, activo en París desde 1845, fruto de la unión de dos maestros
con una trayectoria brillante, tanto en la restauración de vidrieras históricas
en contacto directo con las técnicas tradicionales como en la creación de
grandes programas de vidrieras en el norte de Francia.
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Foto histórica de la Catedral de Cienfuegos. |
Con las obras de ampliación realizadas entre
1866 y 1869, el interior del templo adquiere una nueva entidad que, sin
alejarse de la intencionalidad estética inicial, modifica sustancialmente la
percepción del espacio, y la luz encuentra nuevas posibilidades de actuación. A
su belleza y valor artístico hay que agregar su función de permitir la entrada
de luz tamizada con sus colores y la circulación da aire a través de su vano.
Los vitrales donde debían estar San Juan y Santiago el Menor fueron destruidos
por el huracán de 1935. En su lugar hay vidrios transparentes. En general los
que existen muestran una gran belleza y mantienen la intensidad de sus colores.
En las lucetas semicirculares de la parte
superior de los vitrales aparecen entrelazados en una elipse la letra S y la
inicial del nombre del Apóstol; el nombre completo aparece en la parte inferior
central de la vidriera rectangular. En
el centro de esta vidriera aparecen sentados los Apóstoles con sus atributos y
en el siguiente orden:
Posteriormente fueron donadas por el mismo
Dorticós otras dos vidrieras azules para los óculos que dan al presbiterio, una
con la imagen de la
Virgen Inmaculada con la frase SANCTA MARIA. El otro no tiene
inscripciones.
DISTRIBUCIÓN DE LOS VITRALES EN EL TEMPLO
En el lado norte mirando
desde el altar mayor aparecen:
•San Matías con un hacha.
•San Pablo con la espada.
•San Andrés con la cruz.
•San Judas Tadeo con un
báculo.
•San Juan.
•Santiago el Menor.
En el lado Sur mirando desde
el altar mayor aparecen:
•Santo Tomás con la escuadra.
•San Bartolomé con el
cuchillo.
•San Mateo con el libro.
•San Jacobo con el cayado y
sus conchas en los hombros.
•Simón el cananeo con una
sierra.
•San Pedro con las llaves.
ESTRUCTURA CONSTRUCTIVA
El vitral más conservado es el de Jesucristo
Salvador del Mundo que da hacia el coro y es de gran belleza con una paloma
dibujada al centro de la luceta.
La figura de los apóstoles en los vitrales es
símbolo de transparencia en sus vidas y también de sus sufrimientos. Su
condición humana es expresada por sus atributos. Existe una histórica
afectividad hacia los vitrales que sellan la identidad religioso cultural
incluso para los no creyentes. Las vidrieras aunque muy deterioradas, aun
causan admiración y al mismo tiempo dejan entrar la luz de maneras diferentes.
Perfectamente simétricos y bellos, los vitrales tienen una perspectiva armónica
por sus elegantes proporciones.
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Jesucristo, Salvador del Mundo |
Todas las vidrieras están compuestas por dos
tableros de vidrio, uno exterior, liso y transparente de 3 mm. de espesor unido a uno
interior, liso y de diferentes colores de acuerdo al dibujo, con un espesor de 2 mm. y montados en láminas de
plomo. Este vidrio es pintado en las áreas que representan sombras, contornos o
texturas. Ambos tableros de vidrio están sostenidos por perfiles metálicos T de
30 mm.
de ancho y barras metálicas de 7
mm. de diámetro entre los perfiles y sobre el vidrio
coloreado que conforma el vitral. Tanto
los perfiles como las barras están fijados a los bastidores de madera de la
vidriera. Todas las uniones con el vidrio son enmasilladas.
El tratamiento arquitectónico de los vitrales
con sus molduras en las impostas y archivoltas de sus arcos forman una unidad
con el mismo tratamiento dado en el exterior a las puertas principales y a las
ventanas de la torres y deberá coincidir con el tratamiento que tendrán los
arcos interiores colocados debajo de los vitrales en la nave central de acuerdo
a su proyecto original que será recuperado y restablecido.
Por su diseño interior, pueden considerarse
los vitrales de valor artístico debido fundamentalmente al uso dado a la
perspectiva en sus dibujos, a su ilusionismo, a la utilización del color con
sus contrastes bien utilizados y efectos de luz y sombra y al uso de la escala
en el dibujo donde las dimensiones menores pueden ser apreciadas sin dificultad
desde abajo, considerando el ángulo visual de percepción del detalle (0° 1`)
que equivale al campo de lectura.
En cada vidriera rectangular se ha utilizado
la perspectiva central o de simple escorzo, desarrollada y utilizada en el
renacimiento con el propósito de dirigir la atención hacia el centro del cuadro
y destacar lo más importante dentro del conjunto, en este caso particular, la
figura de los Apóstoles y en específico sus rostros. Este tipo de perspectiva
correspondía a un canon de belleza regido por la simetría, las proporciones y
la razón constructiva de la verdadera armonía. El cuadro se convertía en un
objeto importante en una ventana abierta y los frescos se llegaban a enmarcar,
tal como se aprecia en los vitrales, en elementos arquitectónicos pintados
(columnas, capiteles, dinteles, cornisas, etc.) y sus figuras de dibujaban con
realismo, imitando la naturaleza pero colocadas según una razón.
Si se observan los elementos arquitectónicos
dibujados a cada lado del vitral se apreciará su frontalidad, natural en la
perspectiva central, pero es necesario tener en cuenta los lados en escorzos y
seguir sus aristas. Al igual que las aristas del piso que fugan y se encuentran
en el centro bajo el rostro de cada Apóstol.
En el contexto espacial mirando desde abajo a
los vitrales se percibe una especie de perspectiva ilusionista hacia el
observador (propio del barroco italiano e introducido en Francia por Mazarino)
aunque no trabajada en las paredes resulta interesante su resultado en los
vitrales.
LOS FABRICANTES DE LOS
VITRALES
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Los hermanos Barrio ofrecieron taller práctico en el OCCC. |
Debido a la carencia
de talleres cualificados en España, son muchos los edificios que durante la
segunda mitad del siglo XIX tuvieron que recurrir a talleres extranjeros para
la realización de vidrieras, como ocurriera en la Iglesia de San Pedro de
Vitoria realizadas por el taller G. Dagrant de Burdeos entre 1881 y 1894, y las
de la catedral de Oviedo en 1883, la Catedral de Burgos entre 1881 y 1885 y la Catedral de Sevilla entre
1880 y 1913 por la casa Zetler de Munich. La demanda de encargos a talleres
franceses movió, ya a principios del siglo XX, a la casa Maumejean de París a
abrir talleres sucursales en Madrid, San Sebastián y Barcelona.
OTROS TRABAJOS HECHOS POR
LOS FABRICANTES DE NUESTROS VITRALES
Para encontrar otros ejemplos realizados por
los autores de las vidrieras de la
Catedral de Cienfuegos debemos trasladarnos al norte de
Francia. Todo parece indicar que se trata del taller formado por los pintores
vidrieros Gaspar Gsell y Laurent, maestros con gran experiencia en restauración
y obra nueva en muchas iglesias parisinas y las regiones del norte de Francia
durante la segunda mitad del siglo XIX, quienes se encargan de la realización
de las vidrieras.
•Los encontramos trabajando juntos por primera
vez en 1845 para la
Eglise Saint Gervais Saint Portaits, 2 rue Fransois Miron,
Paris. Aunque la ejecución corrió a cargo de los dos maestros, los
"cartones" o dibujos corren por cuenta de Gaspar Gsell. Se representa
la Deposición
de Cristo en la Cruz
y la Dormición
de La Virgen.
•Después, en 1850, los encontramos
restaurando la vidriera de La Inmaculada Concepción del siglo XVI en la Eglise Sainte
Elisabeth, 195 rue du Temple, Paris.
•En 1854 realizan vidrieras nuevas para la
rosa oeste y en 1866 una ventana de la fachada sur para la Eglise Saint Eustahe,
rue du Sour, Paris.
•La creación en 1858 de tres ventanas del
ábside con La Santa Cena,
La Transfiguración
y Oración en el Jardín de los Olivos en la Eglise Saint Eugene,
rue de Sainte Cecile, Paris.
•En 1871 aparecen trabajando en una nueva
vidriera con la Entrega
de las Llaves a San Pedro en la
Eglise Saint Jacques Du Hant Pas, 252 rue saint Jacques,
Paris.
•En la restauración de vidrieras del siglo
XVI en la Eglise Saint
Germain de París en Conclé Sur Vesgre.
•La última colaboración de estos dos maestros
la encontramos en La
Ancienne Collégiale Notre Dame de Nantes y corresponde a la
restauración y creación de nuevas vidrieras efectuadas entre 1890 y 1892.
ESTILO Y TÉCNICA DE LOS VITRALES
La realización de las vidrieras en un plazo
breve y la coherencia iconográfica del programa determinaron la unidad formal y
temática de la serie. Para su ejecución los vidrieros se inspiraron en formas y
soluciones propias de las vidrieras renacentistas que aplicaron como elemento
de enmarcamiento para una figuración basada en la interpretación historicista
de la iconografía. Los elementos arquitectónicos del clasicismo se combinan con
otros propios del Art Nouveau parisino.
Además de las analogías con formas de la
pintura renacentista, las figuras presentan relaciones evidentes con la pintura
del Simbolismo, el Prerrafaelismo y con algunos aspectos del Modernismo. Con
respecto a las derivaciones del Simbolismo es preciso advertir que estas no proceden
de las manifestaciones del Art Nouveau, sino con los planteamientos de artistas
anteriores como Gustave Moureau, Arnold Bócklin y con determinados aspectos de
la obra de Rosetti y William Morris.
Es decir, un Simbolismo plástico moderado en
el que el rigor de la forma y el valor del dibujo se imponen en todos sus
aspectos. Esta combinación de elementos clásicos con otros del presente no fue
casual ni producto de un eclecticismo híbrido. Se produjo como expresión
intencionada de un lenguaje ambivalente para trasmitir una idea de progreso
establecida sobre los supuestos del presente y la autoridad conferida por la
historia a la presencia evocadora de las
formas clásicas.
La técnica consiste en una reproducción de
los recursos pictóricos propios de los vidrieros medievales, incorporando
colores de mufla característicos de la técnica renacentista. Sin duda estos
vidrieros eran grandes conocedores de las técnicas en la pintura al fuego sobre
vidrio. Las piezas se trataron con grisallas, dibujando figuras y elementos
decorativos a base de trazos enérgicos y expresivos. Se completa el dibujo con
repetidas tintas en forma de veladuras suaves de grisalla que forman un
acentuado modelado. La pintura se completó con aplicaciones de amarillos de
plata, sanguina en las carnaciones por la cara exterior y seguidamente se
fijaron por medio de un horno o mufla. (Con
información de Ismary Barcia Leyva y de la revista Vitrales, de la Catedral de Cienfuegos)
Es el más grande y mejor conservado de los vitrales. La inscripción reza: Salvator-Mundi. Se ubica en el frente de la Catedral sobre la puerta principal de entrada y en la parte posterior del coro. Su majestuosidad inunda de luz la nave central de la Catedral resaltando la enorme figura de Jesucrito Salvador del Mundo. Durante los hechos del 5 de Septiembre de 1957 recibió varios impactos de bala que han quedado como testigos mudos del levantamiento de los marinos.
VITRAL DE SAN MATÍAS
Es el primer vitral del lado norte del templo mirando desde el altar. San Matías (su nombre significa regalo de Yahvé), fue elegido apóstol después de la muerte de Jesucristo para sustituir a Judas Iscariote. Su elección se realizó por sorteo. Hechos 1,21-26. Se propusieron dos nombres: «José, por sobrenombre Barsaba, llamado Justo, y Matías». Se pronunció una oración dirigida al Señor para que manifestase su voluntad acerca de elección del nuevo Apóstol y se dejó al procedimiento de las suertes.
VITRAL DE SAN PABLO
Es el segundo vitral del lado norte del templo mirando desde el altar. San Pablo de Tarso, originalmente Saulo, nace entre los años 5 y 10 DC, Tarso (actual Turquía) † año 67 en Roma). Pablo de Tarso fue un activo perseguidor de los cristianos bajo la influencia de los fariseos. En el año 36, camino a Damasco, tuvo una visión y se convirtió al cristianismo. Según el libro de los Hechos de los Apóstoles y las epístolas paulinas, fue gracias a una aparición de Cristo camino de la ciudad de Damasco, después de la cual pide ser bautizado. Aunque no perteneció al círculo de apóstoles de Jesucristo, Pablo es reconocido por los cristianos como un ejemplo a seguir. Hizo mucho para introducir el cristianismo entre los gentiles y es considerado como una de las fuentes significativas de la doctrina de la primitiva iglesia cristiana.
VITRAL DE SAN ANDRÉS
Es el tercer vitral del lado norte del templo mirando desde el altar. San Andrés es uno de los doce apóstoles de Jesucristo y hermano de Simón (que más tarde sería el apóstol Pedro). Era un pescador galileo de Betsaida que fue discípulo de Juan el Bautista. En el Evangelio de Juan (Jn. 1,35-42), Andrés fue el primero de los discípulos de Jesús en recibir la vocación. De igual modo que Santiago y Juan, pertenece al pequeño grupo que está más cerca de Jesús. Una tradición antigua supone que evangelizó Escitia y la provincia romana de Grecia llamada Acaya. Un relato apócrifo del siglo III, los Hechos de San Andrés, refiere que murió en Patras, en la costa noroeste del Peloponeso atado a un cruz con forma de equis. Ésta forma se llamaría más tarde la cruz de san Andrés que se aprecia en el vitral.
VITRAL DE SAN JUDAS TADEO
Es el cuarto vitral del lado norte del templo mirando desde el altar. Judas Tadeo fue, según diversos textos (Evangelios, Hechos de los Apóstoles), uno de los discípulos de Jesús de Nazaret, que formaba parte del grupo de «los doce» apóstoles. Se le menciona en los Evangelios como «hermano de Jesús». También se lo llama simplemente «Tadeo», o «Judas de Santiago». En todos los casos, parece existir la tendencia de acompañar el nombre de «Judas» con alguna especificación, quizá por la preocupación de los escritores de aquellos textos por diferenciar a Judas Tadeo de Judas Iscariote, el apóstol a quien se atribuye haber traicionado a Jesús. En la actualidad, san Judas Tadeo ha alcanzado un lugar destacado entre los católicos como santo invocado en circunstancias muy difíciles. El santo de Judas Tadeo se celebra el 28 de octubre (la misma fecha en que se celebra el de Simón Cananeo).
VITRAL DE SAN JUAN
Es el quinto vitral del lado norte del templo mirando desde el altar. Juan, llamado el Evangelista se considera autor del Evangelio según san Juan y de otros escritos afines como el Apocalipsis y de tres cartas, 1 Juan, 2 Juan y 3 Juan. Suele asimilarse a la figura del discípulo amado a través de Jn 21,24. Dicho discípulo, es más conocido por estar recostado sobre el pecho de Jesús durante la última cena (Jn 13,23). Juan, después del martirio de Pedro y Pablo, se estableció en Éfeso. La tradición nos dice que fue llevado a Roma, y el emperador Domiciano ordenó quemarlo con aceite caliente. No se le considera como un apóstol mártir según la tradición. Se salvó del martirio y fue desterrado a la isla de Patmos, donde escribió el Apocalipsis. Fue maestro de Policarpo de Esmirna. Después de morir Domiciano asumió Nerva como emperador. Juan pudo entonces volver a Éfeso, donde escribió el resto de sus escritos y murió.
VITRAL DE SAN SANTIAGO (EL MENOR)
Es el sexto y último vitral del lado norte del templo mirando desde el altar. Santiago, hijo de Alfeo o Santiago el Menor (para distinguirlo del otro apóstol del mismo nombre, Santiago el Mayor o hijo de Zebedeo y hermano de Juan) fue uno de los doce apóstoles de Jesucristo. Era hijo de Cleofás (Alfeo). La tradición cristiana siempre lo ha identificado como "el hermano del Señor" que se entrevistó con Pablo; con el Santiago mencionado en la Carta a los Gálatas como una de las "columnas de la Iglesia"; con el que tomó la palabra durante el Concilio de Jerusalén, evidentemente un líder de la comunidad, al que Pedro había mandado anunciar su liberación; quien quedó a cargo de la Iglesia de dicha ciudad cuando la dispersión de los apóstoles por el mundo y fue su primer Obispo; con el Santiago a quien -según cuenta Pablo- se le apareció Jesús resucitado; y con el autor de la Carta de Santiago.
VITRAL DE SANTO TOMÁS
Es el primer vitral del lado sur del templo mirando desde el altar. Tomás, fue uno de los doce apóstoles de Jesús. Aunque a Tomás se le anuncia la resurrección de Jesús, se niega a admitirla: "Si no veo en sus manos la señal de los clavos y meto mi dedo en el lugar de los clavos, y meto mi mano en su costado, no creeré." Ocho días después, Tomás toca con sus propias manos las heridas de Jesús en las manos y en su costado. Jesús le recrimina haber necesitado ver para creer. Es el más conocido de todos los episodios evangélicos relacionados con el apóstol Tomás. Jn 20, 24-29
VITRAL DE SAN BARTOLOMÉ
Es el segundo vitral del lado sur del templo mirando desde el altar. Bartolomé fue uno de los Apóstoles de Jesús. Es mencionado en los tres evangelios sinópticos, siempre en compañía de Felipe (Mateo 10:3; Marcos 3:18; Lucas 6:14). En el arte suele representársele con un gran cuchillo, aludiendo a su supuesto martirio, según el cual fue desollado vivo, razón por la que es el patrón de los curtidores. En la época Barroca es común verlo representado como apóstol, con largo manto blanco, asiendo las escrituras sagradas y mostrando el cuchillo. Según algunas tradiciones fue misionero en muchos países, predicando en la India, e incluso en Arabia, donde dejó una copia en hebreo del Evangelio según san Mateo.
VITRAL DE SAN MATEO
Es el tercer vitral del lado sur del templo mirando desde el altar. Mateo el Evangelista (también conocido como Mateo Leví, Leví de Alfeo o Mateo el Apóstol) fue uno de los doce apóstoles elegidos por Jesús de Nazaret. De acuerdo con la tradición eclesiástica fue el autor del Evangelio primigenio. Los tres primeros Evangelios relatan que era un recaudador de impuestos en el antiguo puerto lacustre de Cafarnaum (Mt. 9,9, 10,3; Mc. 2,14-16; Lc. 5,27-29) lo que le sitúa en la clase que fue denostada ante el pueblo como de los 'pecadores' (Mr. 2,16). Marcos lo llama 'Leví, hijo de Alfeo' y Lucas sólo lo llama 'Leví'. Algunos estudiosos piensan que en su origen se llamaba Leví y que Jesús le adjudicó el nombre de Mateo después de hacerlo apóstol.
VITRAL DE SAN JACOBO. (SANTIAGO EL MAYOR)
Es el cuarto vitral del lado sur del templo mirando desde el altar. Fue uno de los 12 apóstoles del Señor. Era hermano de San Juan evangelista. Se le llamaba el Mayor, para distinguirlo del otro apóstol, Santiago el Menor, que era más joven que él. Con sus padres Zebedeo y Salomé vivía en la ciudad de Betsaida, junto al Mar de Galilea, donde tenían una pequeña empresa de pesca. Tenían obreros a su servicio, y su situación económica era bastante buena pues podían ausentarse del trabajo por varias semanas, como lo hizo su hermano Juan cuando se fue a estarse una temporada en el Jordán escuchando a Juan Bautista.
VITRAL DE SAN SIMÓN
Es el quinto vitral del lado sur del templo mirando desde el altar. El apóstol Simón, también llamado el Zelote o el Cananeo, es uno de los doce apóstoles. Antes de unirse a Jesús habría pertenecido al grupo de los zelotes, que luchaban contra Roma. Predicó en Egipto, Libia y, posiblemente, en Persia. Murió como mártir en la costa de Mar Negro cerca del Cáucaso, probablemente en el territorio de la actual Abjasia. Simón recibe 2 epítetos: mientras Mateo y Marcos le llaman «cananeo», Lucas le define «Zelote». "Cananeo" muchas veces se interpreta como un gentilicio, indicativo de que Simón era de Canaán. Los zelotes, como lo habría sido este Simón, eran los miembros una facción religiosa y política, considerados como el ala más radical e integrista del judaísmo del siglo I. El historiador de fines de ese siglo, Flavio Josefo responsabiliza a su intransigencia nacionalista de la destrucción del segundo templo de Jerusalén por las tropas romanas comandadas por Tito, alrededor del año 70.
VITRAL DE SAN PEDRO
Es el sexto vitral del lado sur del templo mirando desde el altar. San Pedro (Betsaida, c. 1 a. C. - Roma, 29 de junio de 67), conocido también como Cefas o Simón Pedro; y cuyo nombre de nacimiento era Shimón bar Ioná, fue –de acuerdo con el Nuevo Testamento– un pescador, conocido por ser uno de los doce apóstoles, discípulos de Jesús de Nazaret. Es llamado "El príncipe de los Apóstoles". La Iglesia Católica Romana lo identifica a través de la sucesión apostólica como el primer Papa de la Iglesia basándose en en las palabras que le dirigió Jesús: "Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo" Mateo 16:18-19
LUCERNA SANTA MARÍA
Ubicada cubriendo el óculo del lado sur del presbiterio. La Santísima Virgen María es la madre de Jesús que hace su primer milagro a petición de ella, en Caná. En la cruz, Jesús la entrega como madre al mismo san Juan, y san Juan es entregado a María como hijo. María es mencionada por su nombre por primera vez al escribirse el evangelio más antiguo, el evangelio según san Marcos. En el evangelio según san Mateo se la menciona con motivo de la narración de la concepción milagrosa de Jesús y de su nacimiento y huida a Egipto. Aquí el evangelista menciona que es María aquella de quien habló el profeta Isaías al decir: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que traducido significa: "Dios con nosotros".
Le agradezco mucho este trabajo, muy completo, he logrado aprender la historia de los vitrales de la Catedral de Cienfuegos. Muchas gracias, de verdad que está muy buenpo
ResponderEliminarGracias, Jaime, por su comentario. Siempre será bienvenido a mis blog.
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