Flama y brisa se imbrican en tibia caricia. Nodriza del crepúsculo, la ciudad aguarda el alba y reverencia el mar que la corteja. Simbiosis de océano y resol; génesis de sus epítetos y suntuosidad; especie de sortilegio de esta ribera caribeña... Cienfuegos, la Perla del Sur.

lunes, 10 de abril de 2017

Bicentenario de Cienfuegos: El patio de la Alhambra



  La ruina es un legado doloroso. Un patio, por ejemplo, descuartizado por los años, solo se alimenta de sí mismo, y lo que ven nuestros hijos en sus paseos no es más que polvo y hierbas, o viceversa. Se llamaba la Alhambra y fue un comercio de prestigio a unos pasos del punto de expansión de la Colonia Fernandina de Jagua. El tiempo, y la indolencia, apenas nos lo presentaron como un espacio vacío, muerto.

  Rescatar el Patio de la Alhambra ha significado para la Oficina del Conservador de la Ciudad de Cienfuegos (OCCC) un desafío. Primero fue despoblar a todo personal ajeno, dígase vegetal y humano. Luego sobrevino la limpia, después la concreción de un proyecto, la batalla por financiar cuanto se sueña y por último la responsabilidad de entregar para el 2019 un sitio donde el patrimonio, las artes y la literatura en Cienfuegos, por fin, puedan acomodarse.


  “Será un espacio también donde se concentrará toda la actividad sociocultural, promocional y de comunicación de la Oficina del Conservador, para un público interno y externo. Se ofrecerá cabida a proyectos artísticos, a exposiciones de las artes plásticas, a la música y se contará con una sala de protocolo llamada De Clouet. El Patio será además la sede principal del evento ´Citè del Sur´ donde se socializan diversas investigaciones”, informó Yusi Padrón, Subdirectora de Gestión, Promoción Cultural y Relaciones Públicas de la OCCC.

  El proyectista Omar Villanzón Flores fue quien diseñó las ideas conceptuales que hoy se ejecutan, respetando, sobre todo, la autenticidad de la edificación neoclásica.    “Espacialmente solo estaban los cimientos,en algunas partes quedaban paredes de fondo y una columna ruinosa. Las dieciséis columnas que conforman el patio claustral las elevamos a partir de ahí, con el mismo ancho, la esbeltez, y se reprodujo la basa y el capitel toscano que tenían. La carpintería es también de la época: cedro, rematado con medios puntos y cristalería de color”.

Armando Soto Álvarez.
  Armando A. Soto Álvarez, profesor de albañilería de la Escuela de Oficios “Joseph Tantete Dubruiller”, ha sido una especie de vigía por más de seis años. Su puesto al frente de los estudiantes y de la restauración es fundamental. Sobre el proceso cuenta: “los muchachos no son mano de obra calificada, se forman en la propia ejecución y eso hace más lento el proceso de la obra, pues se trata de una restauración muy grande.

  “Debido a que es uno de los pocos patios neoclásicos que quedan en Cienfuegos estamos aplicando tecnología de punta, con sistemas constructivos muy actuales. Las cubiertas de las galerías son de madera contrachapada, toda artificial. La confección de la cubierta ligera con sistema LPT-15 en las habitaciones, eso es más económico y menos trabajoso para los estudiantes. Y los falsos techos son de panel seco pladul.

  “Se utilizó en la parte de albañilería una técnica que hacía años no realizábamos: el encascarado en los arcos de medio punto, los cuales fundimos de hormigón armado. Las columnas, que antiguamente eran de piedra de cantería, las hicimos también de hormigón porque aquel material no lo encontramos en Cienfuegos. Aproximadamente llevamos cuatro graduaciones de estudiantes desde que empezamos en la construcción del Patio. Hoy estamos a un 80 por ciento de ejecución”.

  Se espera que el Patio de la Alhambra funcione desde y para la comunidad, permitiendo el intercambio de las artes y el diálogo permanente con el patrimonio tangible e intangible. (Oficina del Conservador de la Ciudad de Cienfuegos)


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