Flama y brisa se imbrican en tibia caricia. Nodriza del crepúsculo, la ciudad aguarda el alba y reverencia el mar que la corteja. Simbiosis de océano y resol; génesis de sus epítetos y suntuosidad; especie de sortilegio de esta ribera caribeña... Cienfuegos, la Perla del Sur.

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jueves, 17 de diciembre de 2015

Dionisio Gil: Primer dominicano con estatua en el exterior


El pequeño parque, erigido en mi barrio de Punta Cotica, constituye un símbolo de referencia. La escritora cienfueguera Lourdes Díaz Canto, vecina del sitio donde fuera levantado el monumento, le dedicó un himno, cantado por los integrantes del Proyecto comunitario: brigada artística Dionisio Gil (en homenaje al general mambí), y cuyos miembros también residen en la comunidad. (Mercedes Caro Nodarse)

Monumento a Gil, en Punta Cotica.
  El general Juan Dionisio Gil (1852-1899) fue el primer dominicano que alcanzó el honor de contar con una estatua en el extranjero y Cienfuegos, ciudad del centro sur de Cuba, la depositaria del homenaje moldeado en bronce.
  La razón de la primicia radica en que el militar quisqueyano resultó baleado aquí la noche del 28 de diciembre de 1899, más de un año después del cese de hostilidades de la última Guerra de Independencia (1895-98), en la cual luchó a favor de los cubanos.
  En el humilde barrio de Punta Cotica, al noreste del Centro Histórico de Cienfuegos, los vecinos tienen como principal punto de referencia el monumento al internacionalista antillano, conocido como Panteón de Gil.
  La obra fue esculpida por el artista cubano José Villalta de Saavedra, autor, entre otras inscriptas en la historia artística de la Isla, de la primera estatua al Héroe Nacional, José Martí, erigida en el parque Central capitalino e inaugurada el 24 de febrero de 1905.
  Antes de culminar sus estudios y montar un taller en la ciudad italiana de Florencia, uno de los principales polos del arte universal, el joven Villalta tuvo una estancia en Cienfuegos, 250 kilómetros al sudeste de la capital, donde perfeccionó sus habilidades en el taller del marmolista y escultor Miguel Valls.
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