Flama y brisa se imbrican en tibia caricia. Nodriza del crepúsculo, la ciudad aguarda el alba y reverencia el mar que la corteja. Simbiosis de océano y resol; génesis de sus epítetos y suntuosidad; especie de sortilegio de esta ribera caribeña... Cienfuegos, la Perla del Sur.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Conmemorarán los 90 años de la necrópolis Tomás Acea

Entre el 18 y el 21 de noviembre transcurrirá la jornada por el aniversario del único cementerio jardín de Cuba, inaugurado en 1926.  Pablo Donato Carbonell fue el autor del proyecto del edificio administrativo, mientras que Cipriano Arena, resultó el autor de toda la construcción del camposanto. Fue declarado Monumento Nacional el 10 de octubre de 1978

Por Mercedes Caro Nodarse
@Eidita

Si de arte en los cementerios se trata, Cuba podría ocupar un lugar significativo, por la combinación de arte e historia que es posible percibir en cementerios como el de Colón y el de Santa Ifigenia, donde miles de visitantes acuden cada año para visitar el lugar, admirar su arquitectura y dilucidar desde ella la historia de importantes personalidades que conservan sus restos allí. Pero Cienfuegos no queda atrás, la necrópolis Tomás Acea, es un ejemplo de ello.
  Apenas franqueamos la verja de hierro fundido unida al muro perimetral, admiramos el edificio administrativo, su enormidad neoclásica, con una estructura soportada por 64 columnas dóricas. Hilda María Mola Trujillo, especialista principal y jefa del Grupo Cementerios de la Oficina del Conservador de la Ciudad, comenta: “No es una copia del Partenón de Atenas, como refieren algunas guías turísticas, aunque se utilizó el mismo estilo”.
   
  Cuenta con seis salones concebidos por Pablo Donato Carbonell para la edificación principal: un archivo donde se recoge minuciosamente todo lo ocurrido allí a partir de la apertura, las oficinas de la administración, los baños, una capilla mortuoria y una sala de necrología, si bien ahora las autopsias casi siempre ocurren en el hospital. Hace pocos años crearon una Sala Museo, donde se ofrecen exposiciones para evocar fechas históricas y sucesos culturales de la ciudad. El encargo de levantar dicho inmueble y los primeros túmulos lo cumplieron artesanos provenientes de las marmolerías que existían en Cienfuegos, y de gremios de albañiles y carpinteros.

64 columnas dóricas sostienen la enorme estructura neoclásica .
  El 15 de diciembre al cuerpo del español Luis Díaz Pis correspondió el nada envidiable honor de ser el primer enterrado.
  Narra Hilda María que “hay una diferencia visible entre la parte de los entonces pudientes y la de los pobres. En la primera abundan el mármol y las esculturas, en la otra predomina la inhumación en tierra”, aclara Hilda María Mola. Asimismo cuenta sobre una vana rivalidad. "Los Silva, Castaño Montalbán, Méndez-Campillo, entre otras familias de abolengo, competían entre sí por erigir los panteones más lujosos". 
  Así fue llenándose el terreno, parcelado en secciones identificadas con letras, desde la A hasta la X. “A su vez, estas se dividieron en hileras y lotes. Cada calle lleva el nombre de un árbol, generalmente el que está sembrado a su derredor”, escuchamos ya acercándonos a la Avenida de los Pinos (aunque en realidad son casuarinas), para luego continuar por la de los Tamarindos, la de los Mangos, la de los Cipreses…el diseño original quiso recrear un jardín, concepto que integra al paisaje los lechos definitivos. Además de los árboles hay flores, y también un cuidado césped.
  Carbonell y el agrimensor Luis Felipe Ros, quienes se encargaron de la proyección y ejecución de la obra, concibieron el recinto ateniéndose a las ideas más modernas de la época sobre construcciones funerarias, particularmente –señala en reciente artículo Adrián Millán, especialista del Departamento de Historia de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Cienfuegos– al estilo del camposanto Green-Wood, en Brooklyn, el más importante de Nueva York.

CITA CON LOS MÁS QUERIDOS

 
Túmulo a Don Luis Declouet, fundador de Cienfuegos.
Recorriendo el Cementerio Tomás Acea se puede trazar el arco de la memoria cienfueguera, conocer sobre la urbe desde su génesis hasta acontecimientos recientes. La lista de ilustres sepultados en el curioso vergel, u homenajeados con monumentos, sorprende. En la avenida principal, apenas se deja atrás el frontón, topamos con el mausoleo del fundador de la villa, Luis De Clouet. Al lado, los dedicados a Osvaldo Dorticós Torrado, quien fuera presidente de Cuba, y al destacado militante comunista y relevante intelectual Carlos Rafael Rodríguez.

  Un poco más allá la calle principal se bifurca cerca del obelisco erigido a los mártires del levantamiento popular contra la tiranía de Batista (5 de septiembre de 1957), concebido por los arquitectos Daniel Taboada y Enrique Capablanca, junto con el escultor Evelio Lecour.
  Encontramos el cenotafio –construcción funeraria conmemorativa, sin restos– de la actriz cienfueguera Luisa Martínez Casado, enterrada en el Cementerio de Reina; y el memorial a los combatientes de Playa Girón, realizado por arquitectos de la Oficina del Conservador e inaugurado el 19 de abril de 2011, por el aniversario 50 de la batalla.
  Todos los gremios y sindicatos de la ciudad conservan y cuidan sus panteones: los hay consagrados a los trabajadores Eléctricos, al Colegio Médico, a los Educadores, a logias Masónicas y a músicos. También allí fue erigido un conjunto escultórico donde reposan los restos de los importantes músicos cienfuegueros Rafael Lay, Felito Molina y Efraín Loyola.

UN POCO DE HISTORIA

    La cienfueguera necrópolis, único cementerio jardín existente en nuestro país, cumple 90 años este 21 de noviembre. “Nicolas Acea de los Rios, fue uno de los acaudalados benefactores de Cienfuegos, que tenía un hijo llamado Tomás Lorenzo, ese muchacho muere muy joven a causa de la tuberculosis y su padre, quiso dotar a nuestra ciudad de obras benéficas, por lo que con la fortuna que dejó se construye el colegio San Lorenzo, hoy secundaria básica 5 de Septiembre, en el local donde inicialmente se encontraba la casa de la familia Acea, el asilo para ancianos Nicolás Acea, donde hoy se encuentra el Hospital Pediátrico de Cienfuegos, y el cementerio que lleva el nombre de su hijo: Tomas Acea.
  Nicolás Acea, hasta hoy, se considera el principal benefactor de la ciudad, sin embargo, la construcción del cementerio que honra la memoria del hijo amado, fruto de su unión con Teresita Terry, es una obra que no vio en vida, así como tampoco reposan allí sus restos ni los del joven Tomás; otra intervención, entonces, resultaría determinante para llevar adelante el proyecto de dotar a la ciudad de un camposanto que solventara las necesidades funerarias de los cienfuegueros”, destaca la especialista.
  La idea ya del cementerio es de Francisca Tostes, la viuda de Nicolás Acea, primeramente después de leer algunas de las cláusulas del testamento, se trasladan a Brooklyn con los albaceas de la familia, donde están enterrados todos los Acea, y es que hay algo muy curioso ellos solamente ponen el capital, el dinero, para esta gran construcción que hoy prestigia nuestra ciudad. Inicialmente se planteaba hacer un monumento en Brooklyn, en el cementerio de Greenwood, donde están enterrados los Acea, y por problemas de espacio no se puede construir el panteón, y después de unos cuantos años deciden hacer el cementerio extramuros como una de las ideas más modernas en aquella época, que se atrasó  por razones testamentarios y de litigios familiares, y es en el año 1923 que se inicia la construcción del cementerio.  
Conjunto escultórico donde reposan los restos de Rafael Lay, Felito Molina y Efraín Loyola.
  Nacido el 21 de noviembre de 1926, gracias al proyecto de otra renombrada figura de la época, el arquitecto Pablo Donato Carbonell, en el diseño y la estructura del camposanto “Tomás Acea” es posible advertir el respeto a las ideas de modernidad, higiene y orden que dieron lugar al nacimiento de la Colonia “Fernandina de Jagua”. Bóvedas, mausoleos y tumbas se integran armoniosamente al paisaje cuyo entorno se recorre a través de avenidas y calles con nombres de árboles que se extienden a lo largo de más de 170 mil metros cuadrados de superficie.
 
Pateón a los héroes y mártires de Playa Girón.
Pablo Donato Carbonell fue el autor del proyecto del edificio administrativo, Cipriano Arena, el autor de toda la construcción del cementerio, en nuestra sala museo está el único busto que existe en Cienfuegos de Pablo Donato Carbonell. El edificio administrativo es de estilo clásico, con columnas dóricas, o columnas masculinas, que estaba muy de moda en aquel entonces, la edificación administrativa y el cementerio fueron construcciones que se hicieron al unísono.
  Uno de los mayores atractivos del Cementerio “Tomás Acea” es la espléndida edificación neoclásica que remite al Partenón griego y recibe a cienfuegueros y visitantes para quienes, el miedo a la muerte suele trocarse en admiración por aquellos que, antaño, concibieron tan digno lugar de descanso eterno. Hilda Mola, describe la majestuosa edificación:
 
Memorial a los mártires del 5 de Septiembre de 1957.
Este edificio tiene 64 columnas, 6 salones con diferentes usos, desde sus inicios hasta hoy, por ejemplo hay un salón donde se guardan todos los archivos del cementerio, de muchísima utilidad, desde el año 1926 hasta la actualidad, están las oficinas de la administración, una capilla, para aquellas personas que no quieran velar a sus fallecidos en el centro de la ciudad, y una sala para las autopsias para algunos casos, porque normalmente se hacen en el hospital, lo que quiero apuntar es que las mismas funciones para las cuales se construyó el edificio administrativo, se mantienen en nuestros días.
  Para celebrar el 90 aniversario de la fundación del “Tomás Acea”, joya del arte funerario cienfueguero, Monumento Nacional desde el año 1978, y único de su tipo en el país, la Oficina del Conservador de la ciudad de Cienfuegos y su Grupo de Trabajo Cementerios, han organizado un programa de actividades con la participación de los habitantes de la comunidad aledaña al camposanto, así como artistas de la música y la plástica.

ACTIVIDADES PARA SU CONMEMORACIÓN

Según los organizadores, pese a la connotación luctuosa del lugar, las acciones de recordación no se emprenden desde una óptica mortuoria, sino desde el plano del homenaje al sitio donde reposan los restos de muchos de nuestros familiares. “Una ciudad dentro de la ciudad”, para decirlo con las palabras del Dr. Eusebio Leal Spengler.
  Las referidas acciones contemplan paneles de investigadores, visitas dirigidas, conciertos, exhibiciones fotográficas y una muestra colectiva de artistas de las disciplinas visuales del territorio.
  Los paneles contemplarán las investigaciones Nexos históricos con cementerios patrimoniales, Novedades históricas sobre el cementerio y Honorable de la Logia Asilo de la Virtud, a ser expuestas por sus respectivos autores: Hilda María Mola, María Dolores Benet e Ibrahím Moya Yera. En igual contexto ocurrirá la presentación de un libro electrónico en torno a la necrópoli cienfueguera, Monumento Nacional, elaborado por el diseñador Rafael Lago Serichev.
Túmulo al intelectual y revolucionario Carlos Rafael Rodríguez.
  
Estudiantes y profesores de la Universidad de Cienfuegos efectuarán una visita dirigida el 19, la cual iniciará en el parque José Martí a través de previa explicación histórica en torno a la ciudad de los muertos.
  El 20, en horas de la noche, el espacio del Muelle Real acogerá el concierto por el aniversario 90, a cargo de Rolo y La Fabrik, junto a invitados. En dicho instante habrá una exhibición de fotos ilustrativas de los valores patrimoniales del lugar.
  La clausura de la jornada, prevista para el cementerio durante la fecha del 21 (día cuando se conmemoran los 90 años de funcionamiento), será mediante la exposición colectiva Aquí en la tierra. La inauguración de la muestra contará con la presencia de los artistas agrupados en esta, a saber Adrián Rumbaut, Camilo Salvador Díaz de Villalvilla Soto, Ángel Fernández (Ández), Juan García Cruz, Vladimir Rodríguez y Santiago Hermes.
 
Túmulo dedicado a Osvaldo Dorticós Torrado.
Monumento Nacional desde 1978, el “Tomás Acea” fue ejecutado con el capital que al morir dejó la señora Francisca Toste y García, viuda del acaudalado cienfueguero Nicolás Acea y de los Ríos.
  Se trata de una obra benéfica que dotó a la primigenia Colonia de Fernandina de Jagua de una de las mejores necrópolis del país.
  Su proyecto y ejecución durante la segunda mitad de la década de los 20, del pasado siglo, estuvo a cargo de los ingenieros Pablo Donato Carbonell y Luis Felipe Ros, quienes se inspiraron en las ideas más modernas de la época sobre las construcciones de este tipo y que dio como resultado un hermoso cementerio-jardín, donde los recintos funerarios, bóvedas, mausoleos y conjuntos escultóricos se aprecian entre la vegetación. (Se emplearon, además, notas aparecedidas en la revista Bohemia)

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