Flama y brisa se imbrican en tibia caricia. Nodriza del crepúsculo, la ciudad aguarda el alba y reverencia el mar que la corteja. Simbiosis de océano y resol; génesis de sus epítetos y suntuosidad; especie de sortilegio de esta ribera caribeña... Cienfuegos, la Perla del Sur.

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martes, 29 de noviembre de 2016

Cabalgando con Fidel, para el Comandante en Jefe


   Con esa sensibilidad que emana de su trova amorosa y comprometida, Raúl Torres compuso una hermosa canción de homenaje a Fidel, que fue estrenada este lunes 28 de noviembre en la Mesa Redonda.
   Con arreglos del Maestro Pancho Amat, la trompeta de Yasek Manzano, el acompañamiento de la Orquesta Sinfónica Nacional y con las voces de Raulito, Eduardo Sosa, Luna Manzanares y Annie Garcés, la canción fue grabada en los Estudios Abdala.

Tomasita Quiala cuenta como conoció a Fidel Castro

Al conocer la noticia, la decimista cubana Tomasita Quila compuso estas décimas conmovedoras.


Estaba sola en mi hogar
sonó el teléfono: diga.
Respondió una voz amiga:
Negra tienes que aguantar
el Noticiero estelar
de las doce fue importante
porque a partir de este instante
llora nuestro cielo azul
cuando confirma Raúl
la muerte del Comandante. 

sábado, 18 de junio de 2011

Julio García Luis: El magisterio de la bondad

Julio García Luis Premio de Periodismo José Martí.
 Por Rafael González Escalona (Cubadebate)

- El miércoles a la una de la tarde haremos un homenaje a Julio. No lo riegues mucho.
A sotto voce, sigilosa, por los pasillos de la facultad corrió la noticia de que Julio García Luis, el Decano, recibiría el postergado homenaje de los suyos por el reciente Premio Nacional de Periodismo José Martí.
Llegamos a la hora acordada y apenas habían personas. “La gente y sus tardanzas”, pensé. Nunca pasamos de un puñado. Noté la ausencia de algunos que debían por fuerza mayor estar ahí, aquellos que navegaron tortuosas aguas durante tortuosos años a su lado. Pero nunca pasamos de un puñado. Lástima.
Éramos unos pocos estudiantes sentados a distancia de los profesores, la familia y los amigos; si alguien hubiera entrado al salón de repente hubiera advertido una delgada pero firme línea que nos separaba del resto. Yo me sentía incómodo, fuera de lugar, un intruso entre tanta gente cercana con decenas de recuerdos compartidos. A mi lado Cynthia se removía en el asiento, en sus ojos descubrí mi propia desazón.
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