| Irán Millán Cuétara. |
Y es que la ciudad de Cienfuegos o la Perla del Sur, con le han llamado poetas y cantores, fulgura por su esplendor. Un halo señorial merodea sus calles y forma parte de su magia, recuelo de historias y leyendas que conforman su memoria poética.
Cuando Irán Millán Cuétara, director de la Oficina del Conservador de la Ciudad, habla de todo aquello que ha acontecido en su vida dentro de esta “urbe amada” como suele decir, no le cabe la mirada en los ojos de tanto observar en derredor, y su forma de sonreír denota a un hombre inteligente y apasionado por lo que hace.
El parque José Martí, ese que tantos desvelos le ha traído, sirvió de escenario para el encuentro. Desde el lugar en que estábamos sentados divisábamos un entorno espléndido que invitaba a tertulia. “Jagua -explica mi interlocutor-, significa en lengua aborigen: riqueza, mina, manantial y según las tradiciones de los primeros pobladores, esta fue la deidad que les enseñó las artes de pesca, la caza y la agricultura. Era también el nombre de un árbol muy abundante en los alrededores de esta bahía.