La calle de La Mar surgió para convertirse en
corredor de los grandes almacenes que vinculaban toda la actividad portuaria y
azucarera con los diferentes negocios de la ciudad de Cienfuegos. A ambos lados
se ubicaron muchas de estas naves, algunas, construidas sobre pilotes de madera
en el agua; por ello fue una vía comercial con un carácter utilitario y no
paisajístico.
Existen evidencias de que estas instalaciones de aseguramiento a
la ciudad portuaria bloqueaban la visualidad desde la calle hacia la bahía. Sus
edificios de contorno no fueron diseñados con un carácter tipológico riguroso,
como pudiese haber ocurrido en el resto de la ciudad. Su único objetivo era
recepcionar y luego distribuir los productos hacia el interior de la provincia
y de la región.

