Cuando varios de quienes practicamos el
reporterismo hoy día solo gateábamos, u otros ni siquiera habían sido
concebidos, ya Ramón Lobaina Consuegra ejercía el oficio: nada menos que en
pleno campo de batalla.
Licenciado en Periodismo por la Universidad de La Habana en 1974, el día de
nochebuena de un año después decidió alistarse de forma voluntaria para prestar
misión internacionalista en Angola. Lo llamaron el 26 -recuerda-, y el 9 de
enero partió hacia África. Allí combatió en la ofensiva hacia el sur, pero,
enterado el mando de su carrera, lo convocó a informar a la tropa, junto a
otros compañeros suyos de la redacción del periódico Ahora, donde destacaron a
este holguinero desde su graduación. Lobaina, con un camión de guerra a su
disposición, elaboraba el boletín El Combatiente. Primero trabajó en dicha
tarea a nivel de batallón; luego le asignaron extenderla a rango de división,
evoca.
